El Rey se Acerca a Jerusalén

Mateo 19:1b-20:34

191 … salió de Galilea y descendió a la región de Judea, al oriente del río Jordán. 2Grandes multitudes lo siguieron, y él sanó a los enfermos.
3Unos fariseos se acercaron y trataron de tenderle una trampa con la siguiente pregunta:

LOS FARISEOS

—¿Se permite que un hombre se divorcie de su esposa por cualquier motivo?

4Jesús respondió:

JESÚS

—¿No han leído las Escrituras? Allí está escrito que, desde el principio, “Dios los hizo hombre y mujer”*.

5—Y agregó—:

JESÚS

“Esto explica por qué el hombre deja a su padre y a su madre, y se une a su esposa, y los dos se convierten en uno solo”*. 6Como ya no son dos sino uno, que nadie separe lo que Dios ha unido.

LOS FARISEOS

7—Entonces

—preguntaron—,

LOS FARISEOS

¿por qué dice Moisés en la ley que un hombre podría darle a su esposa un aviso de divorcio por escrito y despedirla?*

8Jesús contestó:

JESÚS

—Moisés permitió el divorcio solo como una concesión ante la dureza del corazón de ustedes, pero no fue la intención original de Dios. 9Y les digo lo siguiente: el que se divorcia de su esposa y se casa con otra comete adulterio, a menos que la esposa le haya sido infiel.*

10Entonces los discípulos le dijeron:

LOS DISCÍPULOS

—Si así son las cosas, ¡será mejor no casarse!

JESÚS

11—No todos pueden aceptar esta palabra

—dijo Jesús—.

JESÚS

Solo aquellos que reciben la ayuda de Dios. 12Algunos nacen como eunucos, a otros los hacen eunucos, y otros optan por no casarse* por amor al reino del cielo. El que pueda, que lo acepte.

13Cierto día, algunos padres llevaron a sus niños a Jesús para que pusiera sus manos sobre ellos y orara por ellos. Pero los discípulos regañaron a los padres por molestar a Jesús.
14Pero Jesús les dijo:

JESÚS

Dejen que los niños vengan a mí. ¡No los detengan! Pues el reino del cielo pertenece a los que son como estos niños.

15Entonces les puso las manos sobre la cabeza y los bendijo antes de irse.
16Alguien se acercó a Jesús con la siguiente pregunta:

UN JOVEN RICO

—Maestro,* ¿qué buena acción tengo que hacer para tener la vida eterna?

JESÚS

17—¿Por qué me preguntas a mí sobre lo que es bueno?

—respondió Jesús—.

JESÚS

Solo hay Uno que es bueno; pero para contestar a tu pregunta, si deseas recibir la vida eterna, cumple*los mandamientos.

UN JOVEN RICO

18—¿Cuáles?

—preguntó el hombre.
Y Jesús le contestó:

JESÚS

—“No cometas asesinato; no cometas adulterio; no robes; no des falso testimonio; 19honra a tu padre y a tu madre; ama a tu prójimo como a ti mismo”*.

UN JOVEN RICO

20—He obedecido todos esos mandamientos

—respondió el joven—.

UN JOVEN RICO

¿Qué más debo hacer?

21Jesús le dijo:

JESÚS

—Si deseas ser perfecto, anda, vende todas tus posesiones y entrega el dinero a los pobres, y tendrás tesoro en el cielo. Después ven y sígueme.

22Cuando el joven escuchó lo que Jesús le dijo, se fue triste porque tenía muchas posesiones.
23Entonces Jesús dijo a sus discípulos:

JESÚS

Les digo la verdad, es muy difícil que una persona rica entre en el reino del cielo. 24Lo repito: es más fácil que un camello pase por el ojo de una aguja que un rico entre en el reino de Dios.

25Los discípulos quedaron atónitos.

LOS DISCÍPULOS

—Entonces, ¿quién podrá ser salvo?

—preguntaron.
26Jesús los miró y les dijo:

JESÚS

—Humanamente hablando es imposible, pero para Dios todo es posible.

27Entonces Pedro le dijo:

SIMÓN PEDRO

—Nosotros hemos dejado todo para seguirte. ¿Qué recibiremos a cambio?

28Jesús contestó:

JESÚS

—Les aseguro que cuando el mundo se renueve* y el Hijo del Hombre* se siente sobre su trono glorioso, ustedes que han sido mis seguidores también se sentarán en doce tronos para juzgar a las doce tribus de Israel. 29Y todo el que haya dejado casas o hermanos o hermanas o padre o madre o hijos o bienes por mi causa recibirá cien veces más a cambio y heredará la vida eterna. 30Pero muchos que ahora son los más importantes en ese día serán los menos importantes, y aquellos que ahora parecen menos importantes en ese día serán los más importantes.*
20 1»El reino del cielo es como un propietario que salió temprano por la mañana con el fin de contratar trabajadores para su viñedo. 2Acordó pagar el salario normal de un día de trabajo* y los envió a trabajar.
3»A las nueve de la mañana, cuando pasaba por la plaza, vio a algunas personas que estaban allí sin hacer nada. 4Entonces las contrató y les dijo que, al final del día, les pagaría lo que fuera justo. 5Así que fueron a trabajar al viñedo. El propietario hizo lo mismo al mediodía y a las tres de la tarde.
6»A las cinco de la tarde, se encontraba nuevamente en la ciudad y vio a otros que estaban allí. Les preguntó: “¿Por qué ustedes no trabajaron hoy?”.
7»Ellos contestaron: “Porque nadie nos contrató”.
»El propietario les dijo: “Entonces vayan y únanse a los otros en mi viñedo”.
8»Aquella noche, le dijo al capataz que llamara a los trabajadores y les pagara, comenzando por los últimos que había contratado. 9Cuando recibieron su paga los que habían sido contratados a las cinco de la tarde, cada uno recibió el salario por una jornada completa. 10Cuando los que habían sido contratados primero llegaron a recibir su paga, supusieron que recibirían más; pero a ellos también se les pagó el salario de un día. 11Cuando recibieron la paga, protestaron contra el propietario: 12“Aquellos trabajaron solo una hora, sin embargo, se les ha pagado lo mismo que a nosotros, que trabajamos todo el día bajo el intenso calor”.
13»Él le respondió a uno de ellos: “Amigo, ¡no he sido injusto! ¿Acaso tú no acordaste conmigo que trabajarías todo el día por el salario acostumbrado? 14Toma tu dinero y vete. Quise pagarle a este último trabajador lo mismo que a ti. 15¿Acaso es contra la ley que yo haga lo que quiero con mi dinero? ¿Te pones celoso porque soy bondadoso con otros?”.
16»Así que los que ahora son últimos, ese día serán los primeros, y los primeros serán los últimos.

17Mientras Jesús subía a Jerusalén, llevó a los doce discípulos aparte y les contó en privado lo que le iba a suceder.

JESÚS

18Escuchen

—les dijo—,

JESÚS

subimos a Jerusalén, donde el Hijo del Hombre* será traicionado y entregado a los principales sacerdotes y a los maestros de la ley religiosa. Lo condenarán a muerte. 19Luego lo entregarán a los romanos* para que se burlen de él, lo azoten con un látigo y lo crucifiquen; pero al tercer día, se levantará de los muertos.

20Entonces la madre de Santiago y de Juan, hijos de Zebedeo, se acercó con sus hijos a Jesús. Se arrodilló respetuosamente para pedirle un favor.

JESÚS

21—¿Cuál es tu petición?

—le preguntó Jesús.
La mujer contestó:

LA ESPOSA DE ZEBEDEO

—Te pido, por favor, que permitas que, en tu reino, mis dos hijos se sienten en lugares de honor a tu lado, uno a tu derecha y el otro a tu izquierda.

22Jesús les respondió:

JESÚS

—¡No saben lo que piden! ¿Acaso pueden beber de la copa amarga de sufrimiento que yo estoy a punto de beber?

SANTIAGO EL DISCÍPULO Y JUAN EL DISCÍPULO

—Claro que sí

—contestaron ellos—,

SANTIAGO EL DISCÍPULO Y JUAN EL DISCÍPULO

¡podemos!

23Jesús les dijo:

JESÚS

—Es cierto, beberán de mi copa amarga; pero no me corresponde a mí decir quién se sentará a mi derecha o a mi izquierda. Mi Padre preparó esos lugares para quienes él ha escogido.

24Cuando los otros diez discípulos oyeron lo que Santiago y Juan habían pedido, se indignaron. 25Así que Jesús los reunió a todos y les dijo:

JESÚS

Ustedes saben que los gobernantes de este mundo tratan a su pueblo con prepotencia y los funcionarios hacen alarde de su autoridad frente a los súbditos. 26Pero entre ustedes será diferente. El que quiera ser líder entre ustedes deberá ser sirviente, 27y el que quiera ser el primero entre ustedes deberá convertirse en esclavo. 28Pues ni aun el Hijo del Hombre vino para que le sirvan, sino para servir a otros y para dar su vida en rescate por muchos.

29Mientras Jesús y sus discípulos salían de la ciudad de Jericó, una gran multitud los seguía. 30Dos hombres ciegos estaban sentados junto al camino. Cuando oyeron que Jesús venía en dirección a ellos, comenzaron a gritar:

EL SEGUNDO GRUPO DE CIEGOS

¡Señor, Hijo de David, ten compasión de nosotros.

LA MULTITUD

31¡Cállense!,

les gritó la multitud.
Sin embargo, los dos ciegos gritaban aún más fuerte:

EL SEGUNDO GRUPO DE CIEGOS

¡Señor, Hijo de David, ten compasión de nosotros!.

32Cuando Jesús los oyó, se detuvo y los llamó:

JESÚS

—¿Qué quieren que haga por ustedes?

EL SEGUNDO GRUPO DE CIEGOS

33—Señor

—dijeron—,

EL SEGUNDO GRUPO DE CIEGOS

¡queremos ver!

34Jesús se compadeció de ellos y les tocó los ojos. ¡Al instante pudieron ver! Luego lo siguieron.

19:4 Gn 1:27; 5:2.
19:5 Gn 2:24.
19:7 Ver Dt 24:1.
19:9 Algunos manuscritos agregan Y el que se casa con una mujer divorciada comete adulterio.Comparar Mt 5:32.
19:12 En griego y otros se hacen eunucos ellos mismos.
19:16 Algunos manuscritos dicen Maestro bueno.
19:17 Algunos manuscritos dicen continúa cumpliendo.
19:18-19 Ex 20:12-16; Dt 5:16-20; Lv 19:18.
19:28a O en la regeneración.
19:28b «Hijo del Hombre» es un título que Jesús empleaba para referirse a sí mismo.
19:30 En griego Pero muchos que son primeros serán los últimos; y los últimos serán primeros.
20:2 En griego pagar un denario, la paga por una jornada completa de trabajo; similar en 20:9, 10, 13.
20:18 «Hijo del Hombre» es un título que Jesús empleaba para referirse a sí mismo.
20:19 En griego los gentiles. (Gentil[es], que no es judío).

ABRIENDO LA BIBLIA

  • ¿Qué sobresale para tí en este pasaje?
  • ¿Qué verdades puedes adquirir acerca del carácter de Dios?
  • ¿Qué verdades puedes adquirir/adquieres en referencia a hombres y mujeres?
  • ¿Qué cambios estas motivado a hacer a la luz de este pasaje?
La Santa Biblia, Nueva Traducción Viviente,
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