El Rey Entra a Jerusalén

Mateo 21:1-22:46

211Mientras Jesús y los discípulos se acercaban a Jerusalén, llegaron a la ciudad de Betfagé, en el monte de los Olivos. Jesús mandó a dos de ellos que se adelantaran.

JESÚS

2Vayan a la aldea que está allí

—les dijo—.

JESÚS

En cuanto entren, verán una burra atada junto con su cría. Desaten a los dos animales y tráiganmelos. 3Si alguien les pregunta qué están haciendo, simplemente digan: “El Señor los necesita”, entonces les permitirá llevárselos de inmediato.

4Eso ocurrió para que se cumpliera la profecía que decía:
5«Dile a la gente de Jerusalén:*
“Mira, tu Rey viene hacia ti.
Es humilde y llega montado en un burro:
montado en la cría de una burra”»*.
6Los dos discípulos hicieron tal como Jesús les había ordenado. 7Llevaron la burra y su cría, pusieron sus prendas sobre la cría, y Jesús se sentó allí.*
8De la multitud presente, la mayoría tendió sus prendas sobre el camino delante de él, y otros cortaron ramas de los árboles y las extendieron sobre el camino. 9Jesús estaba en el centro de la procesión, y toda la gente que lo rodeaba gritaba:

LA MULTITUD

¡Alaben a Dios* por el Hijo de David!
¡Bendiciones al que viene en el nombre del Señor!
¡Alaben a Dios en el cielo más alto!*.

10Toda la ciudad de Jerusalén estaba alborotada a medida que Jesús entraba.

LA MULTITUD

¿Quién es este?,

preguntaban.
11Y las multitudes contestaban:

LA MULTITUD

Es Jesús, el profeta de Nazaret de Galilea.

12Jesús entró en el templo y comenzó a echar a todos los que compraban y vendían animales para el sacrificio. Volcó las mesas de los cambistas y las sillas de los que vendían palomas. 13Les dijo:

JESÚS

Las Escrituras declaran: “Mi templo será llamado casa de oración”, ¡pero ustedes lo han convertido en una cueva de ladrones!*.

14Los ciegos y los cojos se acercaron a Jesús en el templo y él los sanó. 15Los principales sacerdotes y los maestros de la ley religiosa vieron esos milagros maravillosos y oyeron que hasta los niños en el templo gritaban:

LOS NIÑOS

Alaben a Dios por el Hijo de David.

Sin embargo, los líderes estaban indignados. 16Le preguntaron a Jesús:

LOS LÍDERES JUDÍOS

—¿Oyes lo que dicen esos niños?

JESÚS

—Sí

—contestó Jesús—.

JESÚS

¿No han leído las Escrituras? Pues dicen: “A los niños y a los bebés les has enseñado a darte alabanza”*.

17Luego regresó a Betania, donde pasó la noche.
18Por la mañana, cuando Jesús regresaba a Jerusalén, tuvo hambre 19y vio que había una higuera junto al camino. Se acercó para ver si tenía higos, pero solo había hojas. Entonces le dijo:

JESÚS

¡Que jamás vuelva a dar fruto!.

De inmediato, la higuera se marchitó.
20Al ver eso los discípulos quedaron asombrados y le preguntaron:

LOS DISCÍPULOS

—¿Cómo se marchitó tan rápido la higuera?

21Entonces Jesús les dijo:

JESÚS

—Les digo la verdad, si tienen fe y no dudan, pueden hacer cosas como esa y mucho más. Hasta pueden decirle a esta montaña: “Levántate y échate al mar”, y sucederá. 22Ustedes pueden orar por cualquier cosa, y si tienen fe la recibirán.

23Cuando Jesús regresó al templo y comenzó a enseñar, se le acercaron los principales sacerdotes y los ancianos.

LOS LÍDERES JUDÍOS

—¿Con qué autoridad haces todas estas cosas?

—le reclamaron—.

LOS LÍDERES JUDÍOS

¿Quién te dio el derecho?

JESÚS

24—Les diré con qué autoridad hago estas cosas si me contestan una pregunta

—respondió Jesús—.

JESÚS

25La autoridad de Juan para bautizar, ¿provenía del cielo o era meramente humana?

Ellos discutieron el asunto unos con otros:

LOS LÍDERES JUDÍOS

Si decimos que provenía del cielo, nos preguntará por qué no le creímos a Juan; 26pero si decimos que era meramente humana, la multitud se volverá contra nosotros porque todos creen que Juan era un profeta.

27Entonces finalmente contestaron:

LOS LÍDERES JUDÍOS

—No sabemos.

Y Jesús respondió:

JESÚS

—Entonces yo tampoco les diré con qué autoridad hago estas cosas.
28»¿Pero qué piensan de lo siguiente? Un hombre con dos hijos le dijo al mayor: “Hijo, ve a trabajar al viñedo hoy”. 29El hijo le respondió: “No, no iré”, pero más tarde cambió de idea y fue. 30Entonces el padre le dijo al otro hijo: “Ve tú”, y él le dijo: “Sí, señor, iré”; pero no fue.
31»¿Cuál de los dos obedeció al padre?

Ellos contestaron:

LOS LÍDERES JUDÍOS

—El primero.*

Luego Jesús explicó el significado:

JESÚS

—Les digo la verdad, los corruptos cobradores de impuestos y las prostitutas entrarán en el reino de Dios antes que ustedes. 32Pues Juan el Bautista vino y les mostró a ustedes la manera correcta de vivir, pero ustedes no le creyeron, mientras que los cobradores de impuestos y las prostitutas sí le creyeron. Aun viendo lo que ocurría, ustedes se negaron a creerle y a arrepentirse de sus pecados.
33»Ahora, escuchen otra historia. Cierto propietario plantó un viñedo, lo cercó con un muro, cavó un hoyo para extraer el jugo de las uvas y construyó una torre de vigilancia. Luego les alquiló el viñedo a unos agricultores arrendatarios y se mudó a otro país. 34Llegado el tiempo de la cosecha de la uva, envió a sus siervos para recoger su parte de la cosecha. 35Pero los agricultores agarraron a los siervos, golpearon a uno, mataron a otro y apedrearon a un tercero. 36Entonces el dueño de la tierra envió a un grupo más numeroso de siervos para recoger lo que era suyo, pero el resultado fue el mismo.
37»Finalmente, el dueño envió a su propio hijo porque pensó: “Sin duda, respetarán a mi hijo”.
38»Sin embargo, cuando los agricultores vieron que venía el hijo, se dijeron unos a otros: “Aquí viene el heredero de esta propiedad. Vamos, matémoslo y nos quedaremos con la propiedad”. 39Entonces lo agarraron, lo arrastraron fuera del viñedo y lo asesinaron.

40Jesús preguntó:

JESÚS

—Cuando el dueño del viñedo regrese, ¿qué les parece que hará con esos agricultores?

41Los líderes religiosos contestaron:

LOS LÍDERES JUDÍOS

—A los hombres malvados les dará una muerte horrible y alquilará el viñedo a otros que le darán su porción después de cada cosecha.

42Entonces Jesús les preguntó:

JESÚS

—¿Nunca leyeron en las Escrituras:
“La piedra que los constructores rechazaron
ahora se ha convertido en la piedra principal.
Esto es obra del Señor
y es maravilloso verlo”*?
43Les digo que a ustedes se les quitará el reino de Dios y se le dará a una nación que producirá el fruto esperado. 44Cualquiera que tropiece con esa piedra se hará pedazos, y la piedra aplastará a quienes les caiga encima.*

45Cuando los principales sacerdotes y los fariseos oyeron esa parábola, se dieron cuenta de que contaba esa historia en contra de ellos, pues ellos eran los agricultores malvados. 46Querían arrestarlo, pero tenían miedo de las multitudes, que consideraban que Jesús era un profeta.
221Jesús también les contó otras parábolas. Dijo:

JESÚS

2El reino del cielo también puede ilustrarse mediante la historia de un rey que preparó una gran fiesta de bodas para su hijo. 3Cuando el banquete estuvo listo, el rey envió a sus sirvientes para llamar a los invitados. ¡Pero todos se negaron a asistir!
4»Entonces envió a otros sirvientes a decirles: “La fiesta está preparada. Se han matado los toros y las reses engordadas, y todo está listo. ¡Vengan al banquete!”. 5Pero las personas a quienes había invitado no hicieron caso y siguieron su camino: uno se fue a su granja y otro a su negocio. 6Otros agarraron a los mensajeros, los insultaron y los mataron.
7»El rey se puso furioso, y envió a su ejército para destruir a los asesinos y quemar su ciudad. 8Y les dijo a los sirvientes: “La fiesta de bodas está lista y las personas a las que invité no son dignas de tal honor. 9Ahora salgan a las esquinas de las calles e inviten a todos los que vean”. 10Entonces los sirvientes llevaron a todos los que pudieron encontrar, tanto buenos como malos, y la sala del banquete se llenó de invitados.
11»Cuando el rey entró para recibir a los invitados, notó que había un hombre que no estaba vestido apropiadamente para una boda. 12“Amigo —le preguntó—, ¿cómo es que estás aquí sin ropa de bodas?”. Pero el hombre no tuvo respuesta. 13Entonces el rey dijo a sus asistentes: “Átenlo de pies y manos y arrójenlo a la oscuridad de afuera, donde habrá llanto y rechinar de dientes”.
14»Pues muchos son los llamados, pero pocos los elegidos.

15Entonces los fariseos se juntaron para tramar cómo hacer que Jesús cayera en la trampa de decir algo por lo cual pudiera ser arrestado. 16Enviaron a algunos de sus discípulos, junto con los partidarios de Herodes, a buscarlo.

LOS FARISEOS & LOS HERODIANOS

—Maestro

—dijeron—,

LOS FARISEOS & LOS HERODIANOS

sabemos lo honesto que eres. Enseñas con verdad el camino de Dios. Eres imparcial y no tienes favoritismos. 17Ahora bien, dinos qué piensas de lo siguiente: ¿Es correcto que paguemos impuestos al César o no?

18Pero Jesús conocía sus malas intenciones.

JESÚS

—¡Hipócritas!

—dijo—.

JESÚS

¿Por qué intentan atraparme? 19Veamos, muéstrenme la moneda que se usa para el impuesto.

Cuando le entregaron una moneda romana,* 20les preguntó:

JESÚS

—¿A quién pertenecen la imagen y el título grabados en la moneda?

LOS FARISEOS & LOS HERODIANOS

21—Al César

—contestaron.

JESÚS

—Bien

—dijo—,

JESÚS

entonces den al César lo que pertenece al César y den a Dios lo que pertenece a Dios.

22Su respuesta los dejó asombrados, y se marcharon.
23Ese mismo día, se acercaron a Jesús algunos saduceos, líderes religiosos que dicen que no hay resurrección después de la muerte. Le plantearon la siguiente pregunta:

LOS SADUCEOS

24—Maestro, Moisés dijo: “Si un hombre muere sin haber tenido hijos, su hermano debe casarse con la viuda y darle un hijo para que el nombre del hermano continúe”*. 25Ahora bien, supongamos que había siete hermanos. El mayor se casó y murió sin dejar hijos, entonces su hermano se casó con la viuda. 26El segundo hermano también murió, y el tercero se casó con ella. Lo mismo sucedió con los siete. 27Por último, la mujer también murió. 28Entonces dinos, ¿de quién será esposa en la resurrección? Pues los siete estuvieron casados con ella.

29Jesús contestó:

JESÚS

—El error de ustedes es que no conocen las Escrituras y no conocen el poder de Dios. 30Pues cuando los muertos resuciten, no se casarán ni se entregarán en matrimonio. En este sentido, serán como los ángeles del cielo.
31»Ahora bien, en cuanto a si habrá una resurrección de los muertos, ¿nunca han leído acerca de esto en las Escrituras? Mucho después de que Abraham, Isaac y Jacob murieran, Dios dijo:* 32“Yo soy el Dios de Abraham, el Dios de Isaac y el Dios de Jacob”*. Por lo tanto, él es Dios de los que están vivos, no de los muertos.

33Cuando las multitudes lo escucharon, quedaron atónitas ante su enseñanza.
34En cuanto los fariseos oyeron que había silenciado a los saduceos con esa respuesta, se juntaron para interrogarlo nuevamente. 35Uno de ellos, experto en la ley religiosa, intentó tenderle una trampa con la siguiente pregunta:

UN MAESTRO RELIGIOSO

36—Maestro, ¿cuál es el mandamiento más importante en la ley de Moisés?

37Jesús contestó:

JESÚS

—“Ama al Señor tu Dios con todo tu corazón, con toda tu alma y con toda tu mente”*. 38Este es el primer mandamiento y el más importante. 39Hay un segundo mandamiento que es igualmente importante: “Ama a tu prójimo como a ti mismo”*. 40Toda la ley y las exigencias de los profetas se basan en estos dos mandamientos.

41Entonces, rodeado por los fariseos, Jesús les hizo una pregunta:

JESÚS

42—¿Qué piensan del Mesías? ¿De quién es hijo?

Ellos contestaron:

LOS FARISEOS

—Es hijo de David.

43Jesús les respondió:

JESÚS

—Entonces, ¿por qué David, mientras hablaba bajo la inspiración del Espíritu, llama al Mesías “mi Señor”? Pues David dijo:
44“El Señor le dijo a mi Señor:
‘Siéntate en el lugar de honor a mi derecha,
hasta que humille a tus enemigos y los ponga por debajo de tus pies’”*.
45Si David llamó al Mesías “mi Señor”, ¿cómo es posible que el Mesías sea su hijo?

46Nadie pudo responderle, y a partir de entonces, ninguno se atrevió a hacerle más preguntas.

21:5a En griego Dile a la hija de Sión. Is 62:11.
21:5b Za 9:9.
21:7 En griego sobre ellas, y se sentó encima de ellas.
21:9a En griego Hosanna, una exclamación de alabanza que literalmente significa «salva ahora»; también en el 21:9b, 15.
21:9b Sal 118:25-26; 148:1.
21:13 Is 56:7; Jr 7:11.
21:16 Sal 8:2 (versión griega).
21:29-31 Otros manuscritos dicen —El segundo. Incluso en otros manuscritos, el primer hijo dice «Sí», pero no hace nada; el segundo dice «No», pero luego se arrepiente y va; y la respuesta a la pregunta de Jesús es que el segundo hijo obedeció a su padre.
21:42 Sal 118:22-23.
21:44 Algunos manuscritos antiguos no incluyen este versículo. Comparar Lc 20:18.
22:19 En griego un denario.
22:24 Dt 25:5-6.
22:31 En griego ¿nunca han leído acerca de esto? Dios dijo.
22:32 Ex 3:6.
22:37 Dt 6:5.
22:39 Lv 19:18.
22:44 Sal 110:1.

APRENDIENDO DEL PASADO

  • ¿Con qué personaje te identificas más en esta historia? ¿Por qué?
  • ¿Qué fortalezas y/o debilidades ves en este personaje?
  • ¿Qué piensas/crees que Dios quería que el personaje que seleccionaste aprendiera?
  • ¿Qué piensas que Dios quiere que aprendas a través de esta historia? ¿Cómo puedes cooperar hoy con sus buenos propósitos?
La Santa Biblia, Nueva Traducción Viviente,
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