Preparándose para la Misión en Galilea

Lucas 2:41-4:44

241Cada año, los padres de Jesús iban a Jerusalén para el festival de la Pascua. 42Cuando Jesús tenía doce años, asistieron al festival como siempre. 43Una vez terminada la celebración, emprendieron el regreso a Nazaret, pero Jesús se quedó en Jerusalén. Al principio, sus padres no se dieron cuenta, 44porque creyeron que estaba entre los otros viajeros; pero cuando se hizo de noche y no aparecía, comenzaron a buscarlo entre sus parientes y amigos.
45Como no pudieron encontrarlo, regresaron a Jerusalén para buscarlo allí. 46Tres días después, por fin lo encontraron en el templo, sentado entre los maestros religiosos, escuchándolos y haciéndoles preguntas. 47Todos los que lo oían quedaban asombrados de su entendimiento y de sus respuestas.
48Sus padres no sabían qué pensar.

MARÍA MADRE DE JESÚS

—Hijo, ¿por qué nos has hecho esto?

—le dijo su madre—.

MARÍA MADRE DE JESÚS

Tu padre y yo hemos estado desesperados buscándote por todas partes.

JESÚS

49—¿Pero por qué tuvieron que buscarme?

—les preguntó—.

JESÚS

¿No sabían que tengo que estar en la casa de mi Padre?*

50Pero ellos no entendieron lo que les quiso decir.
51Luego regresó con sus padres a Nazaret, y vivió en obediencia a ellos. Y su madre guardó todas esas cosas en el corazón.
52Jesús crecía en sabiduría y en estatura, y en el favor de Dios y de toda la gente.
31Era el año quince del reinado de Tiberio, el emperador de Roma. Poncio Pilato era gobernador de Judea; Herodes Antipas gobernaba* Galilea; su hermano Felipe gobernaba* Iturea y Traconite; y Lisanias gobernaba Abilinia. 2Anás y Caifás eran los sumos sacerdotes. En ese tiempo, un mensaje de Dios llegó a Juan, hijo de Zacarías, que vivía en el desierto. 3Entonces Juan fue de un lugar a otro, por ambos lados del río Jordán, predicando que la gente debía ser bautizada para demostrar que se había arrepentido de sus pecados y vuelto a Dios para ser perdonada. 4Isaías había hablado de Juan cuando dijo:
«Es una voz que clama en el desierto:
“¡Preparen el camino para la venida del Señor!
¡Ábranle camino!
5Los valles serán rellenados,
y las montañas y las colinas, allanadas.
Las curvas serán enderezadas,
y los lugares ásperos, suavizados.
6Y entonces todas las personas verán
la salvación enviada por Dios”»*.
7Cuando las multitudes acudieron a Juan para que los bautizara, les dijo:

JUAN EL BAUTISTA

—¡Camada de víboras! ¿Quién les advirtió que huyeran de la ira de Dios que se acerca? 8Demuestren con su forma de vivir que se han arrepentido de sus pecados y han vuelto a Dios. No se digan simplemente el uno al otro: “Estamos a salvo porque somos descendientes de Abraham”. Eso no significa nada, porque les digo que Dios puede crear hijos de Abraham de estas mismas piedras. 9Ahora mismo el hacha del juicio de Dios está lista para cortar las raíces de los árboles. Así es, todo árbol que no produzca buenos frutos será cortado y arrojado al fuego.

10Las multitudes preguntaron:

LA MULTITUD

—¿Qué debemos hacer?

11Juan contestó:

JUAN EL BAUTISTA

—Si tienes dos camisas, da una a los pobres. Si tienes comida, comparte con los que tienen hambre.

12Hasta los corruptos recaudadores de impuestos vinieron a bautizarse y preguntaron:

LOS COBRADORES DE IMPUESTOS

—Maestro, ¿qué debemos hacer?

13Él les contestó:

JUAN EL BAUTISTA

—No recauden más impuestos de lo que el gobierno requiere.

SOLDADOS ROMANOS

14—¿Qué debemos hacer nosotros?

—preguntaron algunos soldados.
Juan les contestó:

JUAN EL BAUTISTA

—No extorsionen ni hagan falsas acusaciones, y estén satisfechos con su salario.

15Todos esperaban que el Mesías viniera pronto, y tenían muchas ganas de saber si Juan era el Mesías. 16Juan contestó a sus preguntas diciendo:

JUAN EL BAUTISTA

«Yo los bautizo con* agua, pero pronto viene alguien que es superior a mí, tan superior que ni siquiera soy digno de ser su esclavo y desatarle las correas de sus sandalias. Él los bautizará con el Espíritu Santo y con fuego.* 17Él está listo para separar el trigo de la paja con su rastrillo. Luego limpiará la zona donde se trilla y juntará el trigo en su granero, pero quemará la paja en un fuego interminable».

18Juan usó muchas advertencias similares al anunciar la Buena Noticia al pueblo.
19También Juan criticó públicamente a Herodes Antipas, el gobernador de Galilea,* por haberse casado con Herodías, la esposa de su hermano, y por muchas otras injusticias que había cometido. 20Así que Herodes metió a Juan en la cárcel, agregando a sus muchos pecados uno más.
21Cierto día, en que las multitudes se bautizaban, Jesús mismo fue bautizado. Mientras él oraba, los cielos se abrieron, 22y el Espíritu Santo, en forma visible, descendió sobre él como una paloma. Y una voz dijo desde el cielo:

DIOS

«Tú eres mi Hijo muy amado y me das gran gozo*».

23Jesús tenía unos treinta años cuando comenzó su ministerio público.
Jesús era conocido como el hijo de José.
José era hijo de Elí.
24Elí era hijo de Matat.
Matat era hijo de Leví.
Leví era hijo de Melqui.
Melqui era hijo de Jana.
Jana era hijo de José.
25José era hijo de Matatías.
Matatías era hijo de Amós.
Amós era hijo de Nahúm.
Nahúm era hijo de Esli.
Esli era hijo de Nagai.
26Nagai era hijo de Maat.
Maat era hijo de Matatías.
Matatías era hijo de Semei.
Semei era hijo de Josec.
Josec era hijo de Judá.
27Judá era hijo de Joana.
Joana era hijo de Resa.
Resa era hijo de Zorobabel.
Zorobabel era hijo de Salatiel.
Salatiel era hijo de Neri.
28Neri era hijo de Melqui.
Melqui era hijo de Adi.
Adi era hijo de Cosam.
Cosam era hijo de Elmodam.
Elmodam era hijo de Er.
29Er era hijo de Josué.
Josué era hijo de Eliezer.
Eliezer era hijo de Jorim.
Jorim era hijo de Matat.
Matat era hijo de Leví.
30Leví era hijo de Simeón.
Simeón era hijo de Judá.
Judá era hijo de José.
José era hijo de Jonán.
Jonán era hijo de Eliaquim.
31Eliaquim era hijo de Melea.
Melea era hijo de Mainán.
Mainán era hijo de Matata.
Matata era hijo de Natán.
Natán era hijo de David.
32David era hijo de Isaí.
Isaí era hijo de Obed.
Obed era hijo de Booz.
Booz era hijo de Salmón.*
Salmón era hijo de Naasón.
33Naasón era hijo de Aminadab.
Aminadab era hijo de Admín.
Admín era hijo de Arní.*
Arní era hijo de Hezrón.
Hezrón era hijo de Fares.
Fares era hijo de Judá.
34Judá era hijo de Jacob.
Jacob era hijo de Isaac.
Isaac era hijo de Abraham.
Abraham era hijo de Taré.
Taré era hijo de Nacor.
35Nacor era hijo de Serug.
Serug era hijo de Reu.
Reu era hijo de Peleg.
Peleg era hijo de Heber.
Heber era hijo de Sala.
36Sala era hijo de Cainán.
Cainán era hijo de Arfaxad.
Arfaxad era hijo de Sem.
Sem era hijo de Noé.
Noé era hijo de Lamec.
37Lamec era hijo de Matusalén.
Matusalén era hijo de Enoc.
Enoc era hijo de Jared.
Jared era hijo de Mahalaleel.
Mahalaleel era hijo de Cainán.
38Cainán era hijo de Enós.
Enós era hijo de Set.
Set era hijo de Adán.
Adán era hijo de Dios.
41Entonces Jesús, lleno del Espíritu Santo, regresó del río Jordán y fue guiado por el Espíritu en el desierto,* 2donde fue tentado por el diablo durante cuarenta días. Jesús no comió nada en todo ese tiempo y comenzó a tener mucha hambre.
3Entonces el diablo le dijo:

SATANÁS

—Si eres el Hijo de Dios, dile a esta piedra que se transforme en pan.

4Jesús le dijo:

JESÚS

—¡No! Las Escrituras dicen: “La gente no vive solo de pan”*.

5Entonces el diablo lo llevó a una parte alta y desplegó ante él todos los reinos del mundo en un solo instante.

SATANÁS

6—Te daré la gloria de estos reinos y autoridad sobre ellos

—le dijo el diablo—,

SATANÁS

porque son míos para dárselos a quien yo quiera. 7Te daré todo esto si me adoras.

8Jesús le respondió:

JESÚS

—Las Escrituras dicen:
“Adora al Señor tu Dios
y sírvele únicamente a él”*.

9Entonces el diablo lo llevó a Jerusalén, al punto más alto del templo, y dijo:

SATANÁS

—Si eres el Hijo de Dios, ¡tírate! 10Pues las Escrituras dicen:
“Él ordenará a sus ángeles que te protejan y te guarden.
11Y te sostendrán con sus manos
para que ni siquiera te lastimes el pie con una piedra”*.

12Jesús le respondió:

JESÚS

—Las Escrituras también dicen: “No pondrás a prueba al Señor tu Dios”*.

13Cuando el diablo terminó de tentar a Jesús, lo dejó hasta la siguiente oportunidad.
14Entonces Jesús regresó a Galilea lleno del poder del Espíritu Santo. Las noticias acerca de él corrieron rápidamente por toda la región. 15Enseñaba con frecuencia en las sinagogas y todos lo elogiaban.
16Cuando llegó a Nazaret, la aldea donde creció, fue como de costumbre a la sinagoga el día de descanso y se puso de pie para leer las Escrituras. 17Le dieron el rollo del profeta Isaías. Jesús lo desenrolló y encontró el lugar donde está escrito lo siguiente:

JESÚS

18«El Espíritu del Señor está sobre mí,
porque me ha ungido para llevar la Buena Noticia a los pobres.
Me ha enviado a proclamar que los cautivos serán liberados,
que los ciegos verán,
que los oprimidos serán puestos en libertad,
19 y que ha llegado el tiempo del favor del Señor*».

20Lo enrolló de nuevo, se lo entregó al ayudante y se sentó. Todas las miradas en la sinagoga se fijaron en él. 21Después Jesús comenzó a hablarles:

JESÚS

«La Escritura que acaban de oír ¡se ha cumplido este mismo día!».

22Todos hablaban bien de él y estaban asombrados de la gracia con la que salían las palabras de su boca.

GENTE DE NAZARET

«¿Cómo puede ser?

—preguntaban—.

GENTE DE NAZARET

¿No es este el hijo de José?».

23Entonces Jesús les dijo:

JESÚS

«Seguramente ustedes me citarán el proverbio que dice: “Médico, cúrate a ti mismo” para decirme: “Haz milagros aquí en tu propio pueblo como los que hiciste en Capernaúm”. 24Pero les digo la verdad, ningún profeta es aceptado en su propio pueblo.
25»Sin duda había muchas viudas necesitadas en Israel en el tiempo de Elías, cuando los cielos se cerraron por tres años y medio y un hambre terrible devastó la tierra. 26Sin embargo, Elías no fue enviado a ninguna de ellas. En cambio, lo enviaron a una extranjera, a una viuda de Sarepta en la tierra de Sidón. 27También había muchos leprosos en Israel en el tiempo del profeta Eliseo, pero el único sanado fue Naamán, un sirio».

28Al oír eso la gente de la sinagoga se puso furiosa. 29Se levantaron de un salto, lo atacaron y lo llevaron a la fuerza hasta el borde del cerro sobre el cual estaba construida la ciudad. Querían arrojarlo por el precipicio, 30pero él pasó por en medio de la multitud y siguió su camino.
31Después Jesús fue a Capernaúm, una ciudad de Galilea, y enseñaba en la sinagoga cada día de descanso. 32Allí también la gente quedó asombrada de su enseñanza, porque hablaba con autoridad.
33Cierta vez que Jesús estaba en la sinagoga, un hombre poseído por un demonio, un espíritu maligno,* comenzó a gritarle a Jesús:

UN HOMBRE POSEÍDO

34—¡Vete! ¿Por qué te entrometes con nosotros, Jesús de Nazaret? ¿Has venido a destruirnos? ¡Yo sé quién eres: el Santo de Dios!

JESÚS

35—¡Cállate!

—lo interrumpió Jesús y le ordenó—:

JESÚS

¡Sal de este hombre!

En ese mismo momento, el demonio arrojó al hombre al suelo mientras la multitud miraba; luego salió de él sin hacerle más daño.
36La gente, asombrada, exclamó:

GENTE DE CAPERNAÚM

«¡Qué poder y autoridad tienen las palabras de este hombre! Hasta los espíritus malignos le obedecen y huyen a su orden».

37Las noticias acerca de Jesús corrieron por cada aldea de toda la región.
38Después de salir de la sinagoga ese día, Jesús fue a la casa de Simón, donde encontró a la suegra de Simón muy enferma, con mucha fiebre.

GENTE DE CAPERNAÚM

«Por favor, sánala»,

le suplicaron todos. 39De pie junto a su cama, Jesús reprendió a la fiebre y la fiebre se fue de la mujer. Ella se levantó de inmediato y les preparó una comida.
40Esa tarde, al ponerse el sol, la gente de toda la aldea llevó ante Jesús a sus parientes enfermos. Cualquiera que fuera la enfermedad, el toque de su mano los sanaba a todos. 41Muchos estaban poseídos por demonios, los cuales salieron a su orden gritando:

ALGUNOS DEMONIOS

«¡Eres el Hijo de Dios!».

Pero como ellos sabían que él era el Mesías, los reprendió y no los dejó hablar.
42Muy temprano a la mañana siguiente, Jesús salió a un lugar aislado. Las multitudes lo buscaron por todas partes y, cuando por fin lo encontraron, le suplicaron que no se fuera. 43Él les respondió:

JESÚS

«Debo predicar la Buena Noticia del reino de Dios también en otras ciudades, porque para eso fui enviado».

44Así que siguió recorriendo la región, predicando en las sinagogas de toda Judea.*

2:49 O ¿No se dieron cuenta de que debo ocuparme de los asuntos de mi Padre?
3:1a En griego Herodes era tetrarca de. Herodes Antipas era hijo del rey Herodes.
3:1b En griego era tetrarca de; también en 3:1c.
3:4-6 Is 40:3-5 (versión griega).
3:16a O en.
3:16b O en el Espíritu Santo y en fuego.
3:19 En griego Herodes el tetrarca.
3:22 Algunos manuscritos dicen mi Hijo, y hoy he llegado a ser tu Padre.
3:32 En griego Sala, una variante de Salmón; también en 3:32b. Ver Rt 4:20-21.
3:33 Algunos manuscritos dicen Aminadab era hijo de Aram. Arní y Aram son variantes de Ram. Ver 1 Cr 2:9-10.
4:1 Algunos manuscritos dicen hacia el desierto.
4:4 Dt 8:3.
4:8 Dt 6:13.
4:10-11 Sal 91:11-12.
4:12 Dt 6:16.
4:18-19 O y a proclamar el año aceptable del Señor. Is 61:1-2 (versión griega); 58:6.
4:33 En griego impuro; similar en 4:36.
4:44 Algunos manuscritos dicen Galilea.

HAMBRE POR CONOCER MÁS A DIOS

  • Reflexiona en las acciones de Dios descritas en este pasaje.
  • ¿Qué muestran con respecto a los caminos de Dios?
  • ¿Haz experimentado los caminos de Dios en tu vida? Si es así, ¿cómo? Si no, ¿qué podrías hacer para experimentarlos?
  • ¿Qué puedes hacer esta semana para crecer en tu deseo de conocer y seguir a Dios de una manera más íntima?
La Santa Biblia, Nueva Traducción Viviente,
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