Enseñanza sobre el Verdadero Discipulado

Lucas 12:1-13:9

121Mientras tanto, las multitudes crecieron hasta que miles de personas se arremolinaban y se atropellaban unas a otras. Jesús primero se dirigió a sus discípulos y les advirtió:

JESÚS

«Tengan cuidado con la levadura de los fariseos, es decir, su hipocresía. 2Llegará el tiempo en que todo lo que está encubierto será revelado y todo lo secreto se dará a conocer a todos. 3Todo lo que hayan dicho en la oscuridad se oirá a plena luz, y todo lo que hayan susurrado a puerta cerrada, ¡se gritará desde los techos para que todo el mundo lo oiga!
4»Queridos amigos, no teman a los que quieren matarles el cuerpo; después de eso, no pueden hacerles nada más. 5Les diré a quién temer: teman a Dios, quien tiene el poder de quitarles la vida y luego arrojarlos al infierno.* Claro, él es a quien deben temer.
6»¿Cuánto cuestan cinco gorriones: dos monedas de cobre*? Sin embargo, Dios no se olvida de ninguno de ellos. 7Y, en cuanto a ustedes, cada cabello de su cabeza está contado. Así que no tengan miedo; para Dios ustedes son más valiosos que toda una bandada de gorriones.
8»Les digo la verdad, a todo el que me reconozca en público aquí en la tierra, el Hijo del Hombre* también lo reconocerá en presencia de los ángeles de Dios. 9Pero el que me niegue aquí en la tierra será negado delante de los ángeles de Dios. 10El que hable en contra del Hijo del Hombre puede ser perdonado, pero el que blasfeme contra el Espíritu Santo no será perdonado.
11»Cuando sean sometidos a juicio en las sinagogas y delante de gobernantes y autoridades, no se preocupen por cómo defenderse o qué decir, 12porque el Espíritu Santo les enseñará en ese momento lo que hay que decir».

13Entonces alguien de la multitud exclamó:

ALGUIEN DE LA MULTITUD

—Maestro, por favor, dile a mi hermano que divida la herencia de nuestro padre conmigo.

14Jesús le respondió:

JESÚS

—Amigo, ¿quién me puso por juez sobre ustedes para decidir cosas como esa?

15Y luego dijo:

JESÚS

«¡Tengan cuidado con toda clase de avaricia! La vida no se mide por cuánto tienen».

16Luego les contó una historia:

JESÚS

«Un hombre rico tenía un campo fértil que producía buenas cosechas. 17Se dijo a sí mismo: “¿Qué debo hacer? No tengo lugar para almacenar todas mis cosechas”. 18Entonces pensó: “Ya sé. Tiraré abajo mis graneros y construiré unos más grandes. Así tendré lugar suficiente para almacenar todo mi trigo y mis otros bienes. 19Luego me pondré cómodo y me diré a mí mismo: ‘Amigo mío, tienes almacenado para muchos años. ¡Relájate! ¡Come y bebe y diviértete!’”.
20»Pero Dios le dijo: “¡Necio! Vas a morir esta misma noche. ¿Y quién se quedará con todo aquello por lo que has trabajado?”.
21»Así es, el que almacena riquezas terrenales pero no es rico en su relación con Dios es un necio».

22Luego, dirigiéndose a sus discípulos, dijo:

JESÚS

«Por eso les digo que no se preocupen por la vida diaria, si tendrán suficiente alimento para comer o suficiente ropa para vestirse. 23Pues la vida es más que la comida, y el cuerpo es más que la ropa. 24Miren los cuervos. No plantan ni cosechan ni guardan comida en graneros, porque Dios los alimenta. ¡Y ustedes son para él mucho más valiosos que cualquier pájaro! 25¿Acaso con todas sus preocupaciones pueden añadir un solo momento a su vida? 26Y, si por mucho preocuparse no se logra algo tan pequeño como eso, ¿de qué sirve preocuparse por cosas más grandes?
27»Miren cómo crecen los lirios. No trabajan ni cosen su ropa; sin embargo, ni Salomón con toda su gloria se vistió tan hermoso como ellos. 28Y, si Dios cuida de manera tan maravillosa a las flores que hoy están y mañana se echan al fuego, tengan por seguro que cuidará de ustedes. ¿Por qué tienen tan poca fe?
29»No se inquieten por lo que van a comer o lo que van a beber. No se preocupen por esas cosas. 30Esas cosas dominan el pensamiento de los incrédulos en todo el mundo, pero su Padre ya conoce sus necesidades. 31Busquen el reino de Dios por encima de todo lo demás, y él les dará todo lo que necesiten.
32»Así que no se preocupe, pequeño rebaño. Pues al Padre le da mucha felicidad entregarles el reino.
33»Vendan sus posesiones y den a los que pasan necesidad. ¡Eso almacenará tesoros para ustedes en el cielo! Y las bolsas celestiales nunca se ponen viejas ni se agujerean. El tesoro de ustedes estará seguro; ningún ladrón podrá robarlo y ninguna polilla, destruirlo. 34Donde esté su tesoro, allí estarán también los deseos de su corazón.
35»Estén vestidos, listos para servir y mantengan las lámparas encendidas, 36como si esperaran el regreso de su amo de la fiesta de bodas. Entonces estarán listos para abrirle la puerta y dejarlo entrar en el momento que llegue y llame. 37Los siervos que estén listos y a la espera de su regreso serán recompensados. Les digo la verdad, él mismo les indicará dónde sentarse, se pondrá el delantal y les servirá mientras están a la mesa y comen. 38Puede ser que llegue en la mitad de la noche o durante la madrugada,* pero cualquiera sea la hora a la que llegue, recompensará a los siervos que estén preparados.
39»Entiendan lo siguiente: si el dueño de una casa supiera exactamente a qué hora viene un ladrón, no dejaría que asaltara su casa. 40Ustedes también deben estar preparados todo el tiempo, porque el Hijo del Hombre vendrá cuando menos lo esperen».

41Pedro preguntó:

SIMÓN PEDRO

—Señor, ¿esa ilustración es solo para nosotros o es para todos?

42Y el Señor respondió:

JESÚS

—Un siervo fiel y sensato es aquel a quien el amo puede darle la responsabilidad de dirigir a los demás siervos y alimentarlos. 43Si el amo regresa y encuentra que el siervo ha hecho un buen trabajo, habrá una recompensa. 44Les digo la verdad, el amo pondrá a ese siervo a cargo de todo lo que posee. 45¿Pero qué tal si el siervo piensa: “Mi amo no regresará por un tiempo” y comienza a golpear a los otros siervos, a parrandear y a emborracharse? 46El amo regresará inesperadamente y sin previo aviso, cortará al siervo en pedazos y lo expulsará junto con los infieles.
47»Un siervo que sabe lo que su amo quiere, pero no se prepara ni cumple las instrucciones, será severamente castigado. 48Pero alguien que no lo sabe y hace algo malo, será castigado levemente. Alguien a quien se le ha dado mucho, mucho se le pedirá a cambio; y alguien a quien se le ha confiado mucho, aún más se le exigirá.
49»Yo he venido para encender con fuego el mundo, ¡y quisiera que ya estuviera en llamas! 50Me espera un terrible bautismo de sufrimiento, y estoy bajo una carga pesada hasta que se lleve a cabo. 51¿Piensan que vine a traer paz a la tierra? No, ¡vine a causar división entre las personas! 52De ahora en adelante, las familias estarán divididas, tres a mi favor y dos en mi contra, o dos a favor y tres en contra.
53“Habrá divisiones, el padre estará contra el hijo
y el hijo contra el padre;
la madre contra la hija
y la hija contra la madre;
la suegra contra la nuera,
y la nuera contra la suegra”*.

54Entonces Jesús se dirigió a la multitud y dijo:

JESÚS

«Cuando ustedes ven que se forman nubes en el occidente, dicen: “Viene la lluvia”. Y tienen razón. 55Cuando sopla viento del sur, dicen: “Hoy será un día de mucho calor”. Y así sucede. 56¡Necios! Saben interpretar las señales del clima en la tierra y en los cielos, pero no saben interpretar los tiempos presentes.
57»¿Por qué no pueden decidir por ustedes mismos lo que es correcto? 58Cuando vayan camino al juicio con el que los acusa, traten de resolver el asunto antes de llegar. De no ser así, su acusador podría arrastrarlos ante el juez, quien los entregará a un oficial, que los meterá en la cárcel. 59Y, si eso sucede, no los pondrán en libertad hasta que hayan pagado el último centavo*».

131En esos días, le informaron a Jesús que Pilato había asesinado a varias personas de Galilea mientras ofrecían sacrificios en el templo.

JESÚS

2«¿Piensan que esos galileos eran peores pecadores que todas las demás personas de Galilea?

—preguntó Jesús—.

JESÚS

¿Por eso sufrieron? 3¡De ninguna manera! Y ustedes también perecerán a menos que se arrepientan de sus pecados y vuelvan a Dios. 4¿Y qué piensan de los dieciocho que murieron cuando la torre de Siloé les cayó encima? ¿Acaso eran los peores pecadores de Jerusalén? 5No, y les digo de nuevo, a menos que se arrepientan, ustedes también perecerán».

6Luego Jesús les contó la siguiente historia:

JESÚS

«Un hombre plantó una higuera en su jardín, y regresó varias veces para ver si había dado algún fruto, pero siempre quedaba decepcionado. 7Finalmente le dijo al jardinero: “Llevo tres años esperando, ¡y no ha producido ni un solo higo! Córtala, solo ocupa espacio en mi jardín”.
8»El jardinero respondió: “Señor, dale otra oportunidad. Déjala un año más, y le daré un cuidado especial y mucho fertilizante. 9Si el año próximo da higos, bien. Si no, entonces puedes cortarla”».

12:5 En griego Gehena.
12:6 En griego dos ases [moneda romana equivalente a 1⁄16 de un denario].
12:8 «Hijo del Hombre» es un título que Jesús empleaba para referirse a sí mismo.
12:38 En griego en la segunda o la tercera vigilia.
12:53 Mi 7:6.
12:59 En griego último lepton [la más pequeña de las monedas judías].

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