Jesús Entró en Jerusalén

Lucas 19:28-21:38

1928Después de contar esa historia, Jesús siguió rumbo a Jerusalén, caminando delante de sus discípulos. 29Al llegar a las ciudades de Betfagé y Betania, en el monte de los Olivos, mandó a dos discípulos que se adelantaran.

JESÚS

30«Vayan a la aldea que está allí

—les dijo—.

JESÚS

Al entrar, verán un burrito atado, que nadie ha montado jamás. Desátenlo y tráiganlo aquí. 31Si alguien les pregunta: “¿Por qué desatan al burrito?”, simplemente digan: “El Señor lo necesita”».

32Así que ellos fueron y encontraron el burrito tal como lo había dicho Jesús. 33Y, efectivamente, mientras lo desataban, los dueños les preguntaron:

LOS DUEÑOS DEL BURRITO

—¿Por qué desatan ese burrito?

34Y los discípulos simplemente contestaron:

DOS DISCÍPULOS

—El Señor lo necesita.

35Entonces le llevaron el burrito a Jesús y pusieron sus prendas encima para que él lo montara.
36A medida que Jesús avanzaba, la multitud tendía sus prendas sobre el camino delante de él. 37Cuando llegó a donde comienza la bajada del monte de los Olivos, todos sus seguidores empezaron a gritar y a cantar mientras alababan a Dios por todos los milagros maravillosos que habían visto.

LA MULTITUD

38«¡Bendiciones al Rey que viene en el nombre del Señor!
¡Paz en el cielo y gloria en el cielo más alto!»*.

39Algunos de los fariseos que estaban entre la multitud decían:

LOS FARISEOS

—¡Maestro, reprende a tus seguidores por decir cosas como esas!

40Jesús les respondió:

JESÚS

—Si ellos se callaran, las piedras a lo largo del camino se pondrían a aclamar.

41Al acercarse a Jerusalén, Jesús vio la ciudad delante de él y comenzó a llorar, diciendo:

JESÚS

42«¡Cómo quisiera que hoy tú, entre todos los pueblos, entendieras el camino de la paz! Pero ahora es demasiado tarde, y la paz está oculta a tus ojos. 43No pasará mucho tiempo antes de que tus enemigos construyan murallas que te rodeen y te encierren por todos lados. 44Te aplastarán contra el suelo, y a tus hijos contigo. Tus enemigos no dejarán una sola piedra en su lugar, porque no reconociste cuando Dios te visitó*».

45Luego Jesús entró en el templo y comenzó a echar a los que vendían animales para los sacrificios. 46Les dijo:

JESÚS

«Las Escrituras declaran: “Mi templo será una casa de oración”, pero ustedes lo han convertido en una cueva de ladrones»*.

47Después de eso, enseñó todos los días en el templo, pero los principales sacerdotes y los maestros de la ley religiosa, junto con los otros líderes del pueblo, comenzaron a planificar cómo matarlo; 48pero no se les ocurría nada, porque el pueblo prestaba mucha atención a cada palabra que él decía.
201Cierto día, mientras Jesús enseñaba a la gente y predicaba la Buena Noticia en el templo, los principales sacerdotes, los maestros de la ley religiosa y los ancianos se le acercaron.

LOS LÍDERES JUDÍOS

2—¿Con qué autoridad haces todas estas cosas?

—le reclamaron—.

LOS LÍDERES JUDÍOS

¿Quién te dio el derecho?

JESÚS

3—Primero, déjenme hacerles una pregunta

—les respondió él—.

JESÚS

4La autoridad de Juan para bautizar, ¿provenía del cielo o era meramente humana?

5Ellos discutieron el asunto unos con otros:

LOS LÍDERES JUDÍOS

«Si decimos que provenía del cielo, preguntará por qué nosotros no le creímos a Juan, 6pero si decimos que era meramente humana, la gente nos apedreará, porque están convencidos de que Juan era un profeta».

7Entonces finalmente contestaron que no sabían.
8Jesús respondió:

JESÚS

—Entonces yo tampoco les diré con qué autoridad hago estas cosas.

9Jesús se dirigió nuevamente a la gente y les contó la siguiente historia:

JESÚS

«Un hombre plantó un viñedo, lo alquiló a unos agricultores arrendatarios y se mudó a vivir a otro país por varios años. 10Llegado el tiempo de la cosecha de la uva, envió a uno de sus siervos para recoger su parte de la cosecha; pero los agricultores atacaron al siervo, le dieron una paliza y lo mandaron de regreso con las manos vacías. 11Así que el dueño envió a otro siervo, pero a este también lo insultaron, le dieron una paliza y lo despacharon con las manos vacías. 12Entonces envió a un tercer hombre, a quien lastimaron y echaron a patadas.
13»“¿Qué haré? —se preguntó el dueño—. ¡Ya sé! Enviaré a mi querido hijo. Sin duda a él lo respetarán”.
14»Sin embargo, cuando los agricultores vieron al hijo, se dijeron unos a otros: “Aquí viene el heredero de esta propiedad. ¡Matémoslo y nos quedaremos con la propiedad!”. 15Entonces lo arrastraron fuera del viñedo y lo asesinaron.
»¿Qué creen ustedes que hará con ellos el dueño del viñedo?

—preguntó Jesús—.

JESÚS

16Les diré: irá y matará a esos agricultores y alquilará el viñedo a otros».

LA MULTITUD

—¡Qué terrible que suceda algo así!

—protestaron los oyentes.
17Jesús los miró y les dijo:

JESÚS

—Entonces, ¿a qué se refiere la siguiente Escritura:
“La piedra que los constructores rechazaron
ahora se ha convertido en la piedra principal”*?
18Todo el que tropiece con esa piedra se hará pedazos, y la piedra aplastará a quienes les caiga encima.

19Los maestros de la ley religiosa y principales sacerdotes querían arrestar a Jesús en ese mismo momento, porque se dieron cuenta de que contaba esa historia en contra de ellos, pues ellos eran los agricultores malvados; pero tenían miedo de la reacción de la gente.
20Esperando su oportunidad, los líderes mandaron espías que se hicieron pasar por hombres sinceros. Trataban de hacer que Jesús dijera algo que pudieran informar al gobernador de Roma para que lo arrestara.

LOS FARISEOS & LOS HERODIANOS

21—Maestro

—le dijeron—,

LOS FARISEOS & LOS HERODIANOS

sabemos que dices y enseñas lo que es correcto y no te dejas influir por lo que piensan otros. Enseñas con verdad el camino de Dios. 22Ahora dinos, ¿es correcto que paguemos impuestos al César o no?

23Jesús se dio cuenta de la trampa y dijo:

JESÚS

24—Muéstrenme una moneda romana.* ¿A quién pertenecen la imagen y el título grabados en la moneda?

LOS FARISEOS & LOS HERODIANOS

—Al César

—contestaron.

JESÚS

25—Bien

—dijo—,

JESÚS

entonces den al César lo que pertenece al César y den a Dios lo que pertenece a Dios.

26Así que no pudieron atraparlo por lo que decía en público. En cambio, quedaron asombrados de su respuesta y se callaron.
27Después se acercaron a Jesús algunos saduceos, líderes religiosos que dicen que no hay resurrección de los muertos. 28Le plantearon la siguiente pregunta:

LOS SADUCEOS

—Maestro, Moisés nos dio una ley que dice que si un hombre muere y deja a una esposa sin haber tenido hijos, su hermano debe casarse con la viuda y darle un hijo para que el nombre del hermano continúe.* 29Ahora bien, supongamos que había siete hermanos. El mayor se casó y murió sin dejar hijos. 30Entonces el segundo hermano se casó con la viuda, pero él también murió. 31Luego el tercer hermano se casó con ella. Lo mismo sucedió con los siete, quienes murieron sin dejar hijos. 32Por último, la mujer también murió. 33Entonces dinos, ¿de quién será esposa en la resurrección? ¡Pues los siete estuvieron casados con ella!

34Jesús respondió:

JESÚS

—El matrimonio es para las personas aquí en la tierra; 35pero en el mundo que vendrá, los que sean dignos de ser levantados de los muertos no se casarán, ni se darán en casamiento, 36ni volverán a morir. En este sentido, serán como ángeles. Ellos son hijos de Dios e hijos de la resurrección.
37»Ahora bien, en cuanto a si los muertos resucitarán, hasta Moisés demostró esto cuando escribió acerca de la zarza que ardía. Mucho después de que Abraham, Isaac y Jacob murieron, él se refirió al Señor* como “el Dios de Abraham, el Dios de Isaac y el Dios de Jacob”*. 38Por lo tanto, él es Dios de los que están vivos, no de los muertos, porque todos están vivos para él.

ALGUNOS MAESTROS RELIGIOSOS

39«¡Bien dicho, Maestro!»,

comentaron algunos de los maestros de la ley religiosa que estaban allí. 40Y después nadie se atrevió a hacerle más preguntas.
41Entonces Jesús les planteó una pregunta:

JESÚS

«¿Cómo es que se dice que el Mesías es hijo de David? 42Pues David mismo escribió en el libro de los Salmos:
“El Señor le dijo a mi Señor:
Siéntate en el lugar de honor a mi derecha,
43hasta que humille a tus enemigos
y los ponga por debajo de tus pies”*.
44Si David llamó al Mesías “Señor”, ¿cómo es posible que el Mesías sea su hijo?».

45Entonces, mientras la multitud escuchaba, se dirigió a sus discípulos y les dijo:

JESÚS

46«¡Cuídense de los maestros de la ley religiosa! Pues les gusta pavonearse en túnicas largas y sueltas y les encanta recibir saludos respetuosos cuando caminan por las plazas. ¡Y cómo les encanta ocupar los asientos de honor en las sinagogas y sentarse a la mesa principal en los banquetes! 47Sin embargo, estafan descaradamente a las viudas para apoderarse de sus propiedades y luego pretenden ser piadosos haciendo largas oraciones en público. Por eso, serán castigados con severidad».

211Mientras Jesús estaba en el templo, observó a los ricos que depositaban sus ofrendas en la caja de las ofrendas. 2Luego pasó una viuda pobre y echó dos monedas pequeñas.*

JESÚS

3«Les digo la verdad

—dijo Jesús—,

JESÚS

esta viuda pobre ha dado más que todos los demás. 4Pues ellos dieron una mínima parte de lo que les sobraba, pero ella, con lo pobre que es, dio todo lo que tenía».

5Algunos de sus discípulos comenzaron a hablar acerca del majestuoso trabajo hecho en piedra del templo, y de las decoraciones conmemorativas que adornaban las paredes. Pero Jesús les dijo:

JESÚS

6«Viene el tiempo cuando todo esto será demolido por completo. ¡No quedará ni una sola piedra sobre otra!».

CUATRO DISCÍPULOS

7—Maestro

—le preguntaron—,

CUATRO DISCÍPULOS

¿cuándo sucederá todo eso? ¿Qué señal nos indicará que esas cosas están por ocurrir?

8Él les contestó:

JESÚS

—No dejen que nadie los engañe, porque muchos vendrán en mi nombre y afirmarán: “Yo soy el Mesías”* y dirán: “El tiempo ha llegado”; pero no les crean. 9Cuando oigan de guerras y de levantamientos, no se dejen llevar por el pánico. Es verdad, esas cosas deben suceder primero, pero el fin no vendrá inmediatamente después.

10Luego agregó:

JESÚS

—Una nación entrará en guerra con otra, y un reino con otro reino. 11Habrá grandes terremotos, hambres y plagas en muchos países, y sucederán cosas aterradoras y grandes señales milagrosas del cielo.
12»Pero antes de que ocurra todo eso, habrá un tiempo de gran persecución. Los arrastrarán a las sinagogas y a las prisiones, y serán sometidos a juicio ante reyes y gobernantes, todo por ser mis seguidores; 13pero esa será una oportunidad para que ustedes les hablen de mí.* 14Así que no se preocupen de antemano por cómo contestarán los cargos en su contra, 15porque yo les daré las palabras apropiadas y tal sabiduría que ninguno de sus adversarios podrá responderles o refutarlos. 16Aun sus seres más cercanos —padres, hermanos, familiares y amigos— los traicionarán. Incluso a algunos de ustedes los matarán. 17Todos los odiarán por ser mis seguidores,* 18pero ni un solo cabello de su cabeza perecerá. 19Al mantenerse firmes, ganarán su alma.
20»Cuando vean a Jerusalén rodeada de ejércitos, entonces sabrán que ha llegado el tiempo de su destrucción. 21Entonces los que estén en Judea huyan a las colinas. Los que estén en Jerusalén deben salir, y los que estén en el campo no deben volver a la ciudad. 22Pues serán días de la venganza de Dios, y las palabras proféticas de las Escrituras se cumplirán. 23¡Qué terribles serán esos días para las mujeres embarazadas y para las madres que amamantan! Pues habrá desastre en la tierra y gran enojo contra este pueblo. 24Los matarán a espada o serán enviados cautivos a todas las naciones del mundo. Y Jerusalén será pisoteada por los gentiles* hasta que el tiempo de los gentiles llegue a su fin.
25»Y habrá señales extrañas en el sol, en la luna y en las estrellas. Y aquí en la tierra, las naciones del mundo estarán en caos, perplejas por los mares rugientes y las mareas extrañas. 26La gente quedará aterrada de lo que verá venir sobre la tierra, porque los poderes de los cielos serán sacudidos. 27Entonces todos verán al Hijo del Hombre* venir en una nube con poder y gran gloria.* 28Por lo tanto, cuando todas estas cosas comiencen a suceder, pónganse de pie y levanten la mirada, ¡porque la salvación está cerca!

29Luego les dio la siguiente ilustración:

JESÚS

—Fíjense en la higuera o en cualquier otro árbol. 30Cuando brotan las hojas, sin que nadie les diga ustedes saben que el verano se acerca. 31De la misma manera, cuando vean que suceden todas estas cosas, sabrán que el reino de Dios está cerca. 32Les digo la verdad, no pasará esta generación hasta que hayan sucedido todas estas cosas. 33El cielo y la tierra desaparecerán, pero mis palabras no desaparecerán jamás.
34»¡Tengan cuidado! No dejen que su corazón se entorpezca con parrandas y borracheras, ni por las preocupaciones de esta vida. No dejen que ese día los agarre desprevenidos, 35como una trampa. Pues ese día vendrá sobre cada ser viviente de la tierra. 36Manténganse siempre alerta. Y oren para que sean suficientemente fuertes para escapar de los horrores que vendrán y para presentarse delante del Hijo del Hombre.
37Cada día Jesús iba al templo a enseñar y cada tarde regresaba a pasar la noche en el monte de los Olivos. 38Todas las mañanas, desde muy temprano, las multitudes se reunían en el templo para escucharlo.

19:38 Sal 118:26; 148:1.
19:44 En griego no reconociste el tiempo de tu visitación, una referencia a la llegada del Mesías.
19:46 Is 56:7; Jr 7:11.
20:17 Sal 118:22.
20:24 En griego un denario.
20:28 Ver Dt 25:5-6.
20:37a En griego cuando escribió acerca de la zarza. Él se refirió al Señor.
20:37b Ex 3:6.
20:42-43 Sal 110:1.
21:2 En griego dos lepta [la más pequeña de las monedas judías].
21:8 En griego afirmarán: “Yo soy”.
21:13 O pero ese será su testimonio contra ellos.
21:17 En griego por causa de mi nombre.
21:24 Gentil[es], que no es judío.
21:27a «Hijo del Hombre» es un título que Jesús empleaba para referirse a sí mismo.
21:27b Ver Dn 7:13.

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