La Última Cena: Servicio e Identidad

Juan 13:1-14:31

131Antes de la celebración de la Pascua, Jesús sabía que había llegado su momento para dejar este mundo y regresar a su Padre. Había amado a sus discípulos durante el ministerio que realizó en la tierra y ahora los amó hasta el final.* 2Era la hora de cenar, y el diablo ya había incitado a Judas, hijo de Simón Iscariote, para que traicionara* a Jesús. 3Jesús sabía que el Padre le había dado autoridad sobre todas las cosas y que había venido de Dios y regresaría a Dios. 4Así que se levantó de la mesa, se quitó el manto, se ató una toalla a la cintura 5y echó agua en un recipiente. Luego comenzó a lavarles los pies a los discípulos y a secárselos con la toalla que tenía en la cintura.
6Cuando se acercó a Simón Pedro, este le dijo:

SIMÓN PEDRO

—Señor, ¿tú me vas a lavar los pies a mí?

7Jesús contestó:

JESÚS

—Ahora no entiendes lo que hago, pero algún día lo entenderás.

SIMÓN PEDRO

8—¡No!

—protestó Pedro—.

SIMÓN PEDRO

¡Jamás me lavarás los pies!

JESÚS

—Si no te lavo

—respondió Jesús—,

JESÚS

no vas a pertenecerme.

SIMÓN PEDRO

9—¡Entonces, lávame también las manos y la cabeza, Señor, no solo los pies!

—exclamó Simón Pedro.
10Jesús respondió:

JESÚS

—Una persona que se ha bañado bien no necesita lavarse más que los pies* para estar completamente limpia. Y ustedes, discípulos, están limpios, aunque no todos.

11Pues Jesús sabía quién lo iba a traicionar. A eso se refería cuando dijo:

JESÚS

«No todos están limpios».

12Después de lavarles los pies, se puso otra vez el manto, se sentó y preguntó:

JESÚS

—¿Entienden lo que acabo de hacer? 13Ustedes me llaman “Maestro” y “Señor” y tienen razón, porque es lo que soy. 14Y, dado que yo, su Señor y Maestro, les he lavado los pies, ustedes deben lavarse los pies unos a otros. 15Les di mi ejemplo para que lo sigan. Hagan lo mismo que yo he hecho con ustedes. 16Les digo la verdad, los esclavos no son superiores a su amo ni el mensajero es más importante que quien envía el mensaje. 17Ahora que saben estas cosas, Dios los bendecirá por hacerlas.
18»No les digo estas cosas a todos ustedes; yo conozco a los que he elegido. Pero es para que se cumpla la Escritura que dice: “El que come de mi comida se ha puesto en mi contra”*. 19Les aviso de antemano, a fin de que, cuando suceda, crean que Yo soy el Mesías.* 20Les digo la verdad, todo el que recibe a mi mensajero me recibe a mí, y el que me recibe a mí recibe al Padre, quien me envió.

21Entonces Jesús, muy angustiado,* exclamó:

JESÚS

«Les digo la verdad, ¡uno de ustedes va a traicionarme!».

22Los discípulos se miraron unos a otros sin saber a cuál se refería Jesús. 23El discípulo a quien Jesús amaba estaba sentado a la mesa a su lado.* 24Simón Pedro le hizo señas para que le preguntara a quién se refería. 25Entonces, ese discípulo se inclinó hacia Jesús y le preguntó:

JUAN EL DISCÍPULO

—Señor, ¿quién es?

26Jesús le contestó:

JESÚS

—Es aquel a quien le doy el pan que mojo en el plato.

Y, después de mojar el pan, se lo dio a Judas, el hijo de Simón Iscariote. 27Cuando Judas comió el pan, Satanás entró en él. Entonces Jesús le dijo:

JESÚS

«Apresúrate a hacer lo que vas a hacer».

28Ninguno de los demás que estaban a la mesa entendió lo que Jesús quiso decir. 29Como Judas era el tesorero del grupo, algunos pensaron que Jesús le estaba diciendo que fuera a pagar la comida o que diera algo de dinero a los pobres. 30Así que Judas se fue enseguida y se internó en la noche.
31En cuanto Judas salió del lugar, Jesús dijo:

JESÚS

«Ha llegado el momento para que el Hijo del Hombre* entre en su gloria y, por causa de él, Dios será glorificado. 32Y dado que Dios recibe gloria a causa del Hijo,* le dará su propia gloria al Hijo, y lo hará de inmediato. 33Mis queridos hijos, voy a estar con ustedes solo un poco más de tiempo. Y, como les dije a los líderes judíos, ustedes me buscarán, pero no pueden ir adonde yo voy. 34Así que ahora les doy un nuevo mandamiento: ámense unos a otros. Tal como yo los he amado, ustedes deben amarse unos a otros. 35El amor que tengan unos por otros será la prueba ante el mundo de que son mis discípulos».

36Simón Pedro le preguntó:

SIMÓN PEDRO

—Señor, ¿adónde vas?

Y Jesús contestó:

JESÚS

—Ahora no puedes venir conmigo, pero me seguirás después.

SIMÓN PEDRO

37—¿Pero por qué no puedo ir ahora, Señor?

—le preguntó—.

SIMÓN PEDRO

Estoy dispuesto a morir por ti.

JESÚS

38—¿Morir por mí?

—le contestó Jesús—.

JESÚS

Pedro, te digo la verdad, mañana por la mañana, antes de que cante el gallo, negarás tres veces que me conoces.
14»No dejen que el corazón se les llene de angustia; confíen en Dios y confíen también en mí. 2En el hogar de mi Padre, hay lugar más que suficiente.* Si no fuera así, ¿acaso les habría dicho que voy a prepararles un lugar?* 3Cuando todo esté listo, volveré para llevarlos, para que siempre estén conmigo donde yo estoy. 4Y ustedes conocen el camino que lleva adonde voy.

TOMÁS

5—No, Señor, no lo conocemos

—dijo Tomás—.

TOMÁS

No tenemos ni idea de adónde vas, ¿cómo vamos a conocer el camino?

6Jesús le contestó:

JESÚS

—Yo soy el camino, la verdad y la vida; nadie puede ir al Padre si no es por medio de mí. 7Si ustedes realmente me conocieran, también sabrían quién es mi Padre.* De ahora en adelante, ya lo conocen y lo han visto.

8Felipe le dijo:

FELIPE EL DISCÍPULO

—Señor, muéstranos al Padre y quedaremos conformes.

9Jesús respondió:

JESÚS

—Felipe, ¿he estado con ustedes todo este tiempo, y todavía no sabes quién soy? ¡Los que me han visto a mí han visto al Padre! Entonces, ¿cómo me pides que les muestre al Padre? 10¿Acaso no crees que yo estoy en el Padre y el Padre está en mí? Las palabras que yo digo no son mías, sino que mi Padre, quien vive en mí, hace su obra por medio de mí. 11Solo crean que yo estoy en el Padre y el Padre está en mí; o al menos crean por las obras que me han visto hacer.
12»Les digo la verdad, todo el que crea en mí hará las mismas obras que yo he hecho y aún mayores, porque voy a estar con el Padre. 13Pueden pedir cualquier cosa en mi nombre, y yo la haré, para que el Hijo le dé gloria al Padre. 14Es cierto, pídanme cualquier cosa en mi nombre, ¡y yo la haré!
15»Si me aman, obedezcan* mis mandamientos. 16Y yo le pediré al Padre, y él les dará otro Abogado Defensor,* quien estará con ustedes para siempre. 17Me refiero al Espíritu Santo, quien guía a toda la verdad. El mundo no puede recibirlo porque no lo busca ni lo reconoce; pero ustedes sí lo conocen, porque ahora él vive con ustedes y después estará en ustedes.* 18No los abandonaré como a huérfanos; vendré a ustedes. 19Dentro de poco, el mundo no me verá más, pero ustedes sí me verán. Dado que yo vivo, ustedes también vivirán. 20Cuando yo vuelva a la vida, ustedes sabrán que estoy en mi Padre y que ustedes están en mí, y yo, en ustedes. 21Los que aceptan mis mandamientos y los obedecen son los que me aman. Y, porque me aman a mí, mi Padre los amará a ellos. Y yo los amaré y me daré a conocer a cada uno de ellos.

22Judas (no Judas Iscariote, sino el otro discípulo con el mismo nombre) le dijo:

JUDAS-TADEO

—Señor, ¿por qué te darás a conocer solo a nosotros y no al mundo en general?

23Jesús contestó:

JESÚS

—Todos los que me aman harán lo que yo diga. Mi Padre los amará, y vendremos para vivir con cada uno de ellos. 24El que no me ama no me obedece. Y recuerden, mis palabras no son mías; lo que les hablo proviene del Padre, quien me envió. 25Les digo estas cosas ahora, mientras todavía estoy con ustedes. 26Sin embargo, cuando el Padre envíe al Abogado Defensor como mi representante —es decir, al Espíritu Santo—, él les enseñará todo y les recordará cada cosa que les he dicho.
27»Les dejo un regalo: paz en la mente y en el corazón. Y la paz que yo doy es un regalo que el mundo no puede dar. Así que no se angustien ni tengan miedo. 28Recuerden lo que les dije: me voy, pero volveré a ustedes. Si de veras me amaran, se alegrarían de que voy al Padre, quien es más importante que yo. 29Les he dicho estas cosas antes de que sucedan para que, cuando sucedan, ustedes crean.
30»No me queda mucho tiempo para hablar con ustedes, porque se acerca el que gobierna este mundo. Él no tiene ningún poder sobre mí, 31pero haré lo que el Padre me manda, para que el mundo sepa que amo al Padre. Vamos, salgamos de aquí.

13:1 O ahora les mostró toda la plenitud de su amor.
13:2 O el diablo ya se había propuesto que Judas, hijo de Simón Iscariote, traicionara.
13:10 Algunos manuscritos no incluyen más que los pies.
13:18 Sal 41:9.
13:19 O que el “Yo soy” ha venido; o que yo soy el Señor; en griego dice que yo soy. Ver Ex 3:14.
13:21 En griego Jesús, angustiado en su espíritu.
13:23 En griego estaba recostado sobre el pecho de Jesús. El «discípulo a quien Jesús amaba» probablemente era Juan.
13:31 «Hijo del Hombre» era un título que Jesús empleaba para referirse a sí mismo.
13:32 Varios de los manuscritos más antiguos no incluyen Y dado que Dios recibe gloria a causa del Hijo.
14:2a O Hay muchas habitaciones en la casa de mi Padre.
14:2b O Si no fuera así, les habría dicho que voy a prepararles un lugar. Algunos manuscritos dicen Si no fuera así, se los habría dicho. Voy a prepararles un lugar.
14:7 Algunos manuscritos dicen Si ustedes realmente me han conocido, sabrán quién es mi Padre.
14:15 Otros manuscritos dicen obedecerán; incluso otros dicen deben obedecer.
14:16 O Consolador, o Alentador, o Consejero. En griego dice Paráclito; también en 14:26.
14:17 Algunos manuscritos dicen y está en ustedes.

SIGUIENDO EJEMPLOS PIADOSOS

  • ¿Hay un ejemplo que deberías imitar en esta historia? ¿Cuál es?
  • ¿Qué pasos puedes tomar hoy para hacer esto?
  • ¿Hay algún ejemplo en esta historia que deberías evitar? ¿Cuál?
  • ¿Qué pasos puedes tomar hoy para hacer esto?
La Santa Biblia, Nueva Traducción Viviente,
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