La Última Cena: Fruto & Unidad

Juan 15:1-17:26

151»Yo soy la vid verdadera, y mi Padre es el labrador. 2Él corta de mí toda rama que no produce fruto y poda las ramas que sí dan fruto, para que den aún más. 3Ustedes ya han sido podados y purificados por el mensaje que les di. 4Permanezcan en mí, y yo permaneceré en ustedes. Pues una rama no puede producir fruto si la cortan de la vid, y ustedes tampoco pueden ser fructíferos a menos que permanezcan en mí.
5»Ciertamente, yo soy la vid; ustedes son las ramas. Los que permanecen en mí y yo en ellos producirán mucho fruto porque, separados de mí, no pueden hacer nada. 6El que no permanece en mí es desechado como rama inútil y se seca. Todas esas ramas se juntan en un montón para quemarlas en el fuego. 7Si ustedes permanecen en mí y mis palabras permanecen en ustedes, pueden pedir lo que quieran, ¡y les será concedido! 8Cuando producen mucho fruto, demuestran que son mis verdaderos discípulos. Eso le da mucha gloria a mi Padre.
9»Yo los he amado a ustedes tanto como el Padre me ha amado a mí. Permanezcan en mi amor. 10Cuando obedecen mis mandamientos, permanecen en mi amor, así como yo obedezco los mandamientos de mi Padre y permanezco en su amor. 11Les he dicho estas cosas para que se llenen de mi gozo; así es, desbordarán de gozo. 12Este es mi mandamiento: ámense unos a otros de la misma manera en que yo los he amado. 13No hay un amor más grande que el dar la vida por los amigos. 14Ustedes son mis amigos si hacen lo que yo les mando. 15Ya no los llamo esclavos, porque el amo no confía sus asuntos a los esclavos. Ustedes ahora son mis amigos, porque les he contado todo lo que el Padre me dijo. 16Ustedes no me eligieron a mí, yo los elegí a ustedes. Les encargué que vayan y produzcan frutos duraderos, así el Padre les dará todo lo que pidan en mi nombre. 17Este es mi mandato: ámense unos a otros.
18»Si el mundo los odia, recuerden que a mí me odió primero. 19Si pertenecieran al mundo, el mundo los amaría como a uno de los suyos, pero ustedes ya no forman parte del mundo. Yo los elegí para que salieran del mundo, por eso el mundo los odia. 20¿Recuerdan lo que les dije? “El esclavo no es superior a su amo”. Ya que me persiguieron a mí, también a ustedes los perseguirán. Y, si me hubieran escuchado a mí, también los escucharían a ustedes. 21Les harán todo eso a causa de mí, porque han rechazado a aquel que me envió. 22Ellos no serían culpables si yo no hubiera venido a hablarles, pero ahora no tienen ninguna excusa por su pecado. 23Cualquiera que me odia a mí también odia a mi Padre. 24Si yo no hubiera hecho entre ellos esas señales tan milagrosas que nadie más podría hacer, no serían culpables; pero la verdad es que vieron todo lo que hice, y aun así nos siguen odiando a mí y a mi Padre. 25Con eso se cumple lo que está registrado en sus Escrituras*: “Me odiaron sin motivo”.
26»A ustedes yo les enviaré al Abogado Defensor,* el Espíritu de verdad. Él vendrá del Padre y dará testimonio acerca de mí, 27y también ustedes deben dar testimonio de mí porque han estado conmigo desde el principio de mi ministerio.
161»Les he dicho estas cosas para que no abandonen su fe. 2Los expulsarán de las sinagogas, y llegará el tiempo en que quienes los maten pensarán que están haciendo un servicio santo para Dios. 3Eso se debe a que nunca han conocido ni al Padre ni a mí. 4Les digo estas cosas ahora para que, cuando sucedan, recuerden mi advertencia. No las mencioné antes porque todavía iba a estar un tiempo más con ustedes.
5»Ahora voy a aquel que me envió, y ninguno de ustedes me pregunta adónde voy. 6En cambio, se entristecen por lo que les he dicho. 7En realidad, es mejor para ustedes que me vaya porque, si no me fuera, el Abogado Defensor* no vendría. En cambio, si me voy, entonces se lo enviaré a ustedes; 8y cuando él venga, convencerá al mundo de pecado y de la justicia de Dios y del juicio que viene. 9El pecado del mundo consiste en que el mundo se niega a creer en mí. 10La justicia está disponible, porque voy al Padre, y ustedes no me verán más. 11El juicio vendrá, porque quien gobierna este mundo ya ha sido juzgado.
12»Me queda aún mucho más que quisiera decirles, pero en este momento no pueden soportarlo. 13Cuando venga el Espíritu de verdad, él los guiará a toda la verdad. Él no hablará por su propia cuenta, sino que les dirá lo que ha oído y les contará lo que sucederá en el futuro. 14Me glorificará porque les contará todo lo que reciba de mí. 15Todo lo que pertenece al Padre es mío; por eso dije: “El Espíritu les dirá todo lo que reciba de mí”.
16»Dentro de poco, ya no me verán más; pero tiempo después, me verán de nuevo.

17Algunos de los discípulos se preguntaron unos a otros:

ONCE DISCÍPULOS

«¿A qué se refiere cuando dice: “Dentro de poco, no me verán, pero luego me verán” y “voy al Padre”? 18¿Qué quiere decir con “dentro de poco”? No lo entendemos».

19Jesús se dio cuenta de que querían preguntarle sobre eso, así que les dijo:

JESÚS

—¿Se están preguntando qué quise decir? Dije que, dentro de poco, no me verán más; pero tiempo después, volverán a verme. 20Les digo la verdad, ustedes llorarán y se lamentarán por lo que va a sucederme, pero el mundo se alegrará. Ustedes se lamentarán, pero su dolor se convertirá de pronto en una alegría maravillosa. 21Será como una mujer que sufre dolores de parto, pero cuando nace su hijo, su angustia se transforma en alegría, porque ha traído una nueva vida al mundo. 22Así que ahora ustedes tienen tristeza, pero volveré a verlos; entonces se alegrarán, y nadie podrá robarles esa alegría. 23Ese día, no necesitarán pedirme nada. Les digo la verdad, le pedirán directamente al Padre, y él les concederá la petición, porque piden en mi nombre. 24No lo han hecho antes. Pidan en mi nombre y recibirán y tendrán alegría en abundancia.
25»He hablado de estos asuntos en lenguaje figurativo, pero pronto dejaré de hablar en sentido figurado y les contaré acerca del Padre con toda claridad. 26Ese día pedirán en mi nombre. No digo que pediré al Padre de parte de ustedes, 27ya que el Padre mismo los ama profundamente, porque ustedes me aman a mí y han creído que vine de Dios.* 28Es cierto, vine del Padre al mundo y ahora dejaré el mundo y volveré al Padre.

29Entonces sus discípulos dijeron:

ONCE DISCÍPULOS

—Por fin hablas con claridad y no en sentido figurado. 30Ahora entendemos que sabes todas las cosas y que no es necesario que nadie te pregunte nada. Por eso creemos que viniste de Dios.

JESÚS

31—¿Por fin creen?

—preguntó Jesús—.

JESÚS

32Pero se acerca el tiempo —de hecho, ya ha llegado— cuando ustedes serán dispersados, cada uno se irá por su lado y me dejarán solo. Sin embargo, no estoy solo, porque el Padre está conmigo. 33Les he dicho todo lo anterior para que en mí tengan paz. Aquí en el mundo tendrán muchas pruebas y tristezas; pero anímense, porque yo he vencido al mundo.

171Después de decir todas esas cosas, Jesús miró al cielo y dijo:

JESÚS

«Padre, ha llegado la hora. Glorifica a tu Hijo para que él, a su vez, te dé la gloria a ti. 2Pues le has dado a tu Hijo autoridad sobre todo ser humano. Él da vida eterna a cada uno de los que tú le has dado. 3Y la manera de tener vida eterna es conocerte a ti, el único Dios verdadero, y a Jesucristo, a quien tú enviaste a la tierra. 4Yo te di la gloria aquí en la tierra, al terminar la obra que me encargaste. 5Ahora, Padre, llévame a la gloria que compartíamos antes de que comenzara el mundo.
6»Te he dado a conocer* a los que me diste de este mundo. Siempre fueron tuyos. Tú me los diste, y ellos han obedecido tu palabra. 7Ahora saben que todo lo que tengo es un regalo que proviene de ti, 8porque les he transmitido el mensaje que me diste. Ellos aceptaron el mensaje y saben que provine de ti y han creído que tú me enviaste.
9»Mi oración no es por el mundo, sino por los que me has dado, porque te pertenecen. 10Todos los que son míos te pertenecen, y me los has dado, para que me den gloria. 11Ahora me voy del mundo; ellos se quedan en este mundo, pero yo voy a ti. Padre santo, tú me has dado tu nombre;* ahora protégelos con el poder de tu nombre para que estén unidos como lo estamos nosotros. 12Durante el tiempo que estuve aquí, los protegí con el poder del nombre que me diste.* Los cuidé para que ni uno solo se perdiera, excepto el que va camino a la destrucción como predijeron las Escrituras.
13»Ahora voy a ti. Mientras estuve con ellos en este mundo, les dije muchas cosas para que estuvieran llenos de mi alegría. 14Les he dado tu palabra, y el mundo los odia, porque ellos no pertenecen al mundo, así como yo tampoco pertenezco al mundo. 15No te pido que los quites del mundo, sino que los protejas del maligno. 16Al igual que yo, ellos no pertenecen a este mundo. 17Hazlos santos con tu verdad; enséñales tu palabra, la cual es verdad. 18Así como tú me enviaste al mundo, yo los envío al mundo. 19Y me entrego por ellos como un sacrificio santo, para que tu verdad pueda hacerlos santos.
20»No te pido solo por estos discípulos, sino también por todos los que creerán en mí por el mensaje de ellos. 21Te pido que todos sean uno, así como tú y yo somos uno, es decir, como tú estás en mí, Padre, y yo estoy en ti. Y que ellos estén en nosotros, para que el mundo crea que tú me enviaste.
22»Les he dado la gloria que tú me diste, para que sean uno, como nosotros somos uno. 23Yo estoy en ellos, y tú estás en mí. Que gocen de una unidad tan perfecta que el mundo sepa que tú me enviaste y que los amas tanto como me amas a mí. 24Padre, quiero que los que me diste estén conmigo donde yo estoy. Entonces podrán ver toda la gloria que me diste, porque me amaste aun antes de que comenzara el mundo.
25»Oh Padre justo, el mundo no te conoce, pero yo sí te conozco; y estos discípulos saben que tú me enviaste. 26Yo te he dado a conocer a ellos y seguiré haciéndolo. Entonces tu amor por mí estará en ellos, y yo también estaré en ellos».

15:25 En griego en su ley. Sal 35:19; 69:4.
15:26 O Consolador, o Alentador, o Consejero. En griego dice Paráclito.
16:7 O Consolador, o Alentador, o Consejero. En griego dice Paráclito.
16:27 Algunos manuscritos dicen del Padre.
17:6 En griego He dado a conocer tu nombre; también en 17:26.
17:11 Algunos manuscritos dicen tú me has dado a estos [discípulos].
17:12 Algunos manuscritos dicen aquí, protegí a los que tú me diste, con el poder de tu nombre.

HAMBRE POR CONOCER MÁS A DIOS

  • Reflexiona en las acciones de Dios descritas en este pasaje.
  • ¿Qué muestran con respecto a los caminos de Dios?
  • ¿Haz experimentado los caminos de Dios en tu vida? Si es así, ¿cómo? Si no, ¿qué podrías hacer para experimentarlos?
  • ¿Qué puedes hacer esta semana para crecer en tu deseo de conocer y seguir a Dios de una manera más íntima?
La Santa Biblia, Nueva Traducción Viviente,
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