La Señal Final: La Resurrección Vivificadora de Cristo

Juan 20:1-21:25

201El domingo por la mañana temprano,* mientras aún estaba oscuro, María Magdalena llegó a la tumba y vio que habían rodado la piedra de la entrada. 2Corrió y se encontró con Simón Pedro y con el otro discípulo, a quien Jesús amaba. Les dijo:

MARÍA MAGDALENA

«¡Sacaron de la tumba el cuerpo del Señor, y no sabemos dónde lo pusieron!».

3Pedro y el otro discípulo se dirigieron a la tumba. 4Ambos iban corriendo, pero el otro discípulo corrió más aprisa que Pedro y llegó primero a la tumba. 5Se agachó a mirar adentro y vio los lienzos de lino apoyados ahí, pero no entró. 6Luego llegó Simón Pedro y entró en la tumba. Él también notó los lienzos de lino allí, 7pero el lienzo que había cubierto la cabeza de Jesús estaba doblado y colocado aparte de las otras tiras. 8Entonces el discípulo que había llegado primero a la tumba también entró y vio y creyó, 9porque hasta ese momento aún no habían entendido las Escrituras que decían que Jesús tenía que resucitar de los muertos. 10Después cada uno se fue a su casa.
11María se encontraba llorando fuera de la tumba y, mientras lloraba, se agachó y miró adentro. 12Vio a dos ángeles vestidos con vestiduras blancas, uno sentado a la cabecera y el otro a los pies, en el lugar donde había estado el cuerpo de Jesús.

DOS ÁNGELES

13—Apreciada mujer, ¿por qué lloras?

—le preguntaron los ángeles.

MARÍA MAGDALENA

—Porque se han llevado a mi Señor

—contestó ella—,

MARÍA MAGDALENA

y no sé dónde lo han puesto.

14Dio la vuelta para irse y vio a alguien que estaba de pie allí. Era Jesús, pero ella no lo reconoció.

JESÚS

15—Apreciada mujer, ¿por qué lloras?

—le preguntó Jesús—.

JESÚS

¿A quién buscas?

Ella pensó que era el jardinero y le dijo:

MARÍA MAGDALENA

—Señor, si usted se lo ha llevado, dígame dónde lo puso, y yo iré a buscarlo.

JESÚS

16—¡María!

—dijo Jesús.
Ella giró hacia él y exclamó:

MARÍA MAGDALENA

—¡Raboní!

(que en hebreo significa “Maestro”).

JESÚS

17—No te aferres a mí

—le dijo Jesús—,

JESÚS

porque todavía no he subido al Padre; pero ve a buscar a mis hermanos y diles: “Voy a subir a mi Padre y al Padre de ustedes, a mi Dios y al Dios de ustedes”.

18María Magdalena encontró a los discípulos y les dijo:

MARÍA MAGDALENA

«¡He visto al Señor!».

Y les dio el mensaje de Jesús.
19Ese domingo, al atardecer,* los discípulos estaban reunidos con las puertas bien cerradas porque tenían miedo de los líderes judíos. De pronto, ¡Jesús estaba de pie en medio de ellos!

JESÚS

«La paz sea con ustedes»,

dijo. 20Mientras hablaba, les mostró las heridas de sus manos y su costado. ¡Ellos se llenaron de alegría cuando vieron al Señor! 21Una vez más les dijo:

JESÚS

«La paz sea con ustedes. Como el Padre me envió a mí, así yo los envío a ustedes».

22Entonces sopló sobre ellos y les dijo:

JESÚS

«Reciban al Espíritu Santo. 23Si ustedes perdonan los pecados de alguien, esos pecados son perdonados; si ustedes no los perdonan, esos pecados no son perdonados».

24Tomás, uno de los doce discípulos (al que apodaban el Gemelo),* no estaba con los otros cuando llegó Jesús. 25Ellos le contaron:

DIEZ DISCÍPULOS

—¡Hemos visto al Señor!

Pero él respondió:

TOMÁS

—No lo creeré a menos que vea las heridas de los clavos en sus manos, meta mis dedos en ellas y ponga mi mano dentro de la herida de su costado.

26Ocho días después, los discípulos estaban juntos de nuevo, y esa vez Tomás se encontraba con ellos. Las puertas estaban bien cerradas; pero de pronto, igual que antes, Jesús estaba de pie en medio de ellos y dijo:

JESÚS

«La paz sea con ustedes».

27Entonces le dijo a Tomás:

JESÚS

—Pon tu dedo aquí y mira mis manos; mete tu mano en la herida de mi costado. Ya no seas incrédulo. ¡Cree!

TOMÁS

28—¡Mi Señor y mi Dios!

—exclamó Tomás.
29Entonces Jesús le dijo:

JESÚS

—Tú crees porque me has visto, benditos los que creen sin verme.

30Los discípulos vieron a Jesús hacer muchas otras señales milagrosas además de las registradas en este libro. 31Pero estas se escribieron para que ustedes continúen creyendo* que Jesús es el Mesías, el Hijo de Dios, y para que, al creer en él, tengan vida por el poder de su nombre.
211Más tarde, Jesús se apareció nuevamente a los discípulos junto al mar de Galilea.* Este es el relato de lo que sucedió. 2Varios de sus discípulos se encontraban allí: Simón Pedro, Tomás (al que apodaban el Gemelo),* Natanael de Caná de Galilea, los hijos de Zebedeo y otros dos discípulos.
3Simón Pedro dijo:

SIMÓN PEDRO

—Me voy a pescar.

SEIS DISCÍPULOS

—Nosotros también vamos

—dijeron los demás.
Así que salieron en la barca, pero no pescaron nada en toda la noche.
4Al amanecer, Jesús apareció en la playa, pero los discípulos no podían ver quién era. 5Les preguntó:

JESÚS

—Amigos,* ¿pescaron algo?

SIETE DISCÍPULOS

—No

—contestaron ellos.
6Entonces él dijo:

JESÚS

—¡Echen la red a la derecha de la barca y tendrán pesca!

Ellos lo hicieron y no podían sacar la red por la gran cantidad de peces que contenía.
7Entonces el discípulo a quien Jesús amaba le dijo a Pedro:

JUAN EL DISCÍPULO

«¡Es el Señor!».

Cuando Simón Pedro oyó que era el Señor, se puso la túnica (porque se la había quitado para trabajar), se tiró al agua y se dirigió hacia la orilla. 8Los otros se quedaron en la barca y arrastraron la pesada red llena de pescados hasta la orilla, porque estaban solo a unos noventa metros*de la playa. 9Cuando llegaron, encontraron el desayuno preparado para ellos: pescado a la brasa y pan.

JESÚS

10«Traigan algunos de los pescados que acaban de sacar»,

dijo Jesús. 11Así que Simón Pedro subió a la barca y arrastró la red hasta la orilla. Había 153 pescados grandes, y aun así la red no se había roto.

JESÚS

12«¡Ahora acérquense y desayunen!»,

dijo Jesús. Ninguno de los discípulos se atrevió a preguntarle: «¿Quién eres?». Todos sabían que era el Señor. 13Entonces Jesús les sirvió el pan y el pescado. 14Esa fue la tercera vez que se apareció a sus discípulos después de haber resucitado de los muertos.
15Después del desayuno, Jesús le preguntó a Simón Pedro:

JESÚS

—Simón, hijo de Juan, ¿me amas más que estos?*

SIMÓN PEDRO

—Sí, Señor

—contestó Pedro—,

SIMÓN PEDRO

tú sabes que te quiero.

JESÚS

—Entonces, alimenta a mis corderos

—le dijo Jesús.
16Jesús repitió la pregunta:

JESÚS

—Simón, hijo de Juan, ¿me amas?

SIMÓN PEDRO

—Sí, Señor

—dijo Pedro—,

SIMÓN PEDRO

tú sabes que te quiero.

JESÚS

—Entonces, cuida de mis ovejas

—dijo Jesús.
17Le preguntó por tercera vez:

JESÚS

—Simón, hijo de Juan, ¿me quieres?

A Pedro le dolió que Jesús le dijera la tercera vez:

JESÚS

«¿Me quieres?».

Le contestó:

SIMÓN PEDRO

—Señor, tú sabes todo. Tú sabes que yo te quiero.

Jesús dijo:

JESÚS

—Entonces, alimenta a mis ovejas.
18»Te digo la verdad, cuando eras joven, podías hacer lo que querías; te vestías tú mismo e ibas adonde querías ir. Sin embargo, cuando seas viejo, extenderás los brazos, y otros te vestirán y te llevarán* adonde no quieras ir.

19Jesús dijo eso para darle a conocer el tipo de muerte con la que Pedro glorificaría a Dios. Entonces Jesús le dijo:

JESÚS

«Sígueme».

20Pedro se dio vuelta y vio que, detrás de ellos, estaba el discípulo a quien Jesús amaba, el que se había inclinado hacia Jesús durante la cena para preguntarle: «Señor, ¿quién va a traicionarte?». 21Pedro le preguntó a Jesús:

SIMÓN PEDRO

—Señor, ¿qué va a pasar con él?

22Jesús contestó:

JESÚS

—Si quiero que él siga vivo hasta que yo regrese, ¿qué tiene que ver contigo? En cuanto a ti, sígueme.

23Así que entre la comunidad de los creyentes* corrió el rumor de que ese discípulo no moriría; pero eso no fue en absoluto lo que dijo Jesús. Él solamente dijo: «Si quiero que él siga vivo hasta que yo regrese, ¿qué tiene que ver contigo?».
24Ese discípulo es el que da testimonio de todos estos sucesos y los ha registrado en este libro; y sabemos que su relato es fiel.
25Jesús también hizo muchas otras cosas. Si todas se pusieran por escrito, supongo que el mundo entero no podría contener los libros que se escribirían.

20:1 En griego El primer día de la semana.
20:19 En griego Al atardecer de ese día, el primer día de la semana.
20:24 En griego Tomás, a quien llamaban Dídimo.
20:31 Algunos manuscritos dicen que ustedes crean.
21:1 En griego mar de Tiberias, otro nombre para el mar de Galilea.
21:2 En griego Tomás, a quien llamaban Dídimo.
21:5 En griego Hijos.
21:8 En griego 200 codos [100 yardas].
21:15 O ¿me amas más que ellos? o ¿me amas más que a estas [cosas]?
21:18 Algunos manuscritos dicen y algún otro te vestirá y te llevará.
21:23 En griego los hermanos.

MANDAMIENTOS & PROMESAS

  • ¿Qué instrucciones dadas por Dios puedes identificar en esta porción de las Escrituras?
  • Ponte en la marco original de esta historia y piensa de manera creativa como hubiera sido recibir estas instrucciones. ¿Cómo se relaciona esto al lugar donde vives y trabajas hoy en día?
  • ¿Qué esperanza inspirada por Dios notas en esta porción de las Escrituras? ¿Cómo puedes crecer para tener más de esta en tu vida?
  • Comprometete a compartir hoy con un amigo sobre lo que significa esta esperanza para ti.
La Santa Biblia, Nueva Traducción Viviente,
© Tyndale House Foundation, 2010.
Todos los derechos reservados.

© 2018 SourceView LLC.
11