Respecto al Sexo & el Matrimonio

1 Corintios 5:1-7:40

51Me cuesta creer lo que me informan acerca de la inmoralidad sexual que hay entre ustedes, algo que ni siquiera los paganos hacen. Me dicen que un hombre de su iglesia vive en pecado con su madrastra.* 2Ustedes están muy orgullosos de sí mismos, en cambio, deberían estar llorando de dolor y vergüenza y echar a ese hombre de la congregación.
3Aunque no estoy con ustedes en persona, sí lo estoy en el Espíritu;* y como si estuviera ahí, ya emití mi juicio sobre ese hombre 4en el nombre del Señor Jesús. Ustedes deben convocar a una reunión de la iglesia.* Yo estaré presente en espíritu, igual que el poder de nuestro Señor Jesús. 5Entonces deben expulsar a ese hombre y entregárselo a Satanás, para que su naturaleza pecaminosa sea destruida* y él mismo* sea salvo el día que el Señor* vuelva.
6Es terrible que se jacten sobre dicho asunto. ¿No se dan cuenta de que ese pecado es como un poco de levadura que impregna toda la masa? 7Desháganse de la vieja «levadura» quitando a ese perverso de entre ustedes. Entonces serán como una nueva masa preparada sin levadura, que es lo que realmente son. Cristo, nuestro Cordero Pascual, ha sido sacrificado por nosotros.* 8Por lo tanto, celebremos el festival, no con el viejo pan* de perversidad y maldad, sino con el nuevo pan* de sinceridad y verdad.
9Cuando les escribí anteriormente, les dije que no se relacionaran con personas que se entregan al pecado sexual; 10pero no me refería a los incrédulos que se entregan al pecado sexual o son avaros o estafadores o rinden culto a ídolos. Uno tendría que salir de este mundo para evitar gente como esa. 11Lo que quise decir es: no se relacionen con ninguno que afirma ser creyente* y aun así se entrega al pecado sexual o es avaro o rinde culto a ídolos o insulta o es borracho o estafador. Ni siquiera coman con esa gente.
12No es mi deber juzgar a los de afuera, pero sí es responsabilidad de ustedes juzgar a los que son de la iglesia y están en pecado. 13Dios juzgará a los de afuera; pero como dicen las Escrituras: «Quiten al malvado de entre ustedes»*.
61Cuando uno de ustedes tiene un conflicto con otro creyente, ¿cómo se atreve a presentar una demanda y a pedirle a un tribunal secular que decida sobre el asunto, en lugar de llevarlo ante otros creyentes*? 2¿No se dan cuenta de que algún día nosotros, los creyentes, juzgaremos al mundo? Y dado que ustedes van a juzgar al mundo, ¿no son capaces de resolver esas pequeñas cuestiones entre ustedes? 3¿No se dan cuenta de que juzgaremos a los ángeles? Así que deberían ser capaces de resolver los conflictos comunes y corrientes que ocurren en esta vida. 4Si tienen conflictos legales acerca de tales asuntos, ¿por qué acuden a jueces que son de afuera y no son respetados por la iglesia? 5Digo esto para que se avergüencen. ¿No hay nadie en toda la iglesia con suficiente sabiduría para decidir sobre esos temas? 6En cambio, un creyente* demanda a otro, ¡justo frente a los incrédulos!
7El hecho de que tengan semejantes demandas legales unos contra otros es en sí una derrota para ustedes. ¿Por qué mejor no aceptar la injusticia y dejar el asunto como está? ¿Por qué no se dejan estafar? 8En cambio, son ustedes mismos los que hacen lo malo y estafan aun a sus propios hermanos en Cristo.*
9¿No se dan cuenta de que los que hacen lo malo no heredarán el reino de Dios? No se engañen a sí mismos. Los que se entregan al pecado sexual o rinden culto a ídolos o cometen adulterio o son prostitutos o practican la homosexualidad 10o son ladrones o avaros o borrachos o insultan o estafan a la gente: ninguno de esos heredará el reino de Dios. 11Algunos de ustedes antes eran así; pero fueron limpiados; fueron hechos santos; fueron hechos justos ante Dios al invocar el nombre del Señor Jesucristo y por el Espíritu de nuestro Dios.
12Ustedes dicen: «Se me permite hacer cualquier cosa», pero no todo les conviene. Y aunque «se me permite hacer cualquier cosa», no debo volverme esclavo de nada. 13Ustedes dicen: «La comida se hizo para el estómago, y el estómago, para la comida». (Eso es cierto, aunque un día Dios acabará con ambas cosas). Pero ustedes no pueden decir que nuestro cuerpo fue creado para la inmoralidad sexual. Fue creado para el Señor, y al Señor le importa nuestro cuerpo. 14Y Dios nos levantará de los muertos con su poder, tal como levantó de los muertos a nuestro Señor.
15¿No se dan cuenta de que sus cuerpos en realidad son miembros de Cristo? ¿Acaso un hombre debería tomar su cuerpo, que es parte de Cristo, y unirlo a una prostituta? ¡Jamás! 16¿Y no se dan cuenta de que, si un hombre se une a una prostituta, se hace un solo cuerpo con ella? Pues las Escrituras dicen: «Los dos se convierten en uno solo»*. 17Pero la persona que se une al Señor es un solo espíritu con él.
18¡Huyan del pecado sexual! Ningún otro pecado afecta tanto el cuerpo como este, porque la inmoralidad sexual es un pecado contra el propio cuerpo. 19¿No se dan cuenta de que su cuerpo es el templo del Espíritu Santo, quien vive en ustedes y les fue dado por Dios? Ustedes no se pertenecen a sí mismos, 20porque Dios los compró a un alto precio. Por lo tanto, honren a Dios con su cuerpo.
71Ahora, en cuanto a las preguntas que me hicieron en su carta: es cierto que es bueno abstenerse de tener relaciones sexuales.* 2Sin embargo, dado que hay tanta inmoralidad sexual, cada hombre debería tener su propia esposa, y cada mujer su propio marido.
3El esposo debe satisfacer las necesidades sexuales de su esposa, y la esposa debe satisfacer las necesidades sexuales de su marido. 4La esposa le da la autoridad sobre su cuerpo a su marido, y el esposo le da la autoridad sobre su cuerpo a su esposa.
5No se priven el uno al otro de tener relaciones sexuales, a menos que los dos estén de acuerdo en abstenerse de la intimidad sexual por un tiempo limitado para entregarse más de lleno a la oración. Después deberán volverse a juntar, a fin de que Satanás no pueda tentarlos por la falta de control propio. 6Eso les digo a modo de concesión, no como un mandato. 7Sin embargo, quisiera que todos fueran solteros, igual que yo; pero cada uno tiene su don específico de Dios, unos de una clase y otros de otra.
8Así que les digo a los solteros y a las viudas: es mejor quedarse sin casar, tal como yo; 9pero si no pueden controlarse, entonces deberían casarse. Es mejor casarse que arder de pasión.
10No obstante, para los que ya están casados, tengo un mandato que no proviene de mí sino del Señor.* La esposa no debe dejar a su marido; 11pero si lo deja, que no se case de nuevo o bien que se reconcilie con él; y el marido no debe dejar a su esposa.
12Ahora, me dirigiré al resto de ustedes, aunque no tengo un mandato directo del Señor. Si un creyente* está casado con una mujer que no es creyente y ella está dispuesta a seguir viviendo con él, no debe abandonarla. 13Y, si una creyente tiene un esposo que no es creyente y él está dispuesto a seguir viviendo con ella, no debe abandonarlo. 14Pues la esposa creyente da santidad a su matrimonio, y el esposo creyente* da santidad al suyo. De otro modo, sus hijos no serían santos, pero ahora son santos. 15(En cambio, si el esposo o la esposa que no es creyente insiste en irse, dejen que se vaya. En esos casos, el cónyuge creyente* ya no está ligado al otro, porque Dios los ha llamado a ustedes* a vivir en paz). 16¿Acaso ustedes, esposas, no se dan cuenta de que sus maridos podrían ser salvos a causa de ustedes? Y ustedes, esposos, ¿no se dan cuenta de que sus esposas podrían ser salvas a causa de ustedes?
17Cada uno debería seguir viviendo en la situación que el Señor lo haya puesto, y permanecer tal como estaba cuando Dios lo llamó por primera vez. Esa es mi regla para todas las iglesias. 18Por ejemplo, un hombre que se circuncidó antes de llegar a ser creyente no debería tratar de revertir su condición. Y el hombre que no estaba circuncidado cuando llegó a ser creyente no debería circuncidarse ahora. 19Pues no tiene importancia si un hombre ha sido o no circuncidado. Lo importante es cumplir los mandamientos de Dios.
20Cada uno debería permanecer tal como estaba cuando Dios lo llamó. 21¿Eres un esclavo? No dejes que eso te preocupe; sin embargo, si tienes la oportunidad de ser libre, aprovéchala. 22Y recuerda: si eras un esclavo cuando el Señor te llamó, ahora eres libre en el Señor; y si eras libre cuando el Señor te llamó, ahora eres un esclavo de Cristo. 23Dios pagó un alto precio por ustedes, así que no se dejen esclavizar por el mundo.* 24Amados hermanos, cada uno debería permanecer tal como estaba cuando Dios lo llamó por primera vez.
25Ahora, con respecto a la pregunta acerca de las jóvenes que todavía no se han casado, para ellas no tengo ningún mandato del Señor. Pero el Señor, en su misericordia, me ha dado sabiduría digna de confianza, que les transmitiré a ustedes. 26Debido a la crisis actual,*pienso que es mejor que cada uno se quede como está. 27Si tienes esposa, no procures terminar tu matrimonio. Si no tienes esposa, no busques casarte; 28pero si te casas, no es pecado; y si una joven se casa, tampoco es pecado. Sin embargo, los que se casen en este tiempo tendrán problemas, y estoy tratando de evitárselos.
29Déjenme decirles lo siguiente, amados hermanos: el tiempo que queda es muy breve. Así que, de ahora en adelante, los que estén casados no deberían concentrarse únicamente en su matrimonio. 30Los que lloran o los que se alegran o los que compran cosas, no deberían ser absorbidos por sus lágrimas ni su alegría ni sus posesiones. 31Los que usan las cosas del mundo no deberían apegarse a ellas. Pues este mundo, tal como lo conocemos, pronto desaparecerá.
32Quisiera que estén libres de las preocupaciones de esta vida. Un soltero puede invertir su tiempo en hacer la obra del Señor y en pensar cómo agradarlo a él; 33pero el casado tiene que pensar en sus responsabilidades terrenales y en cómo agradar a su esposa; 34sus intereses están divididos. De la misma manera, una mujer que ya no está casada o que nunca se ha casado puede dedicarse al Señor y ser santa en cuerpo y en espíritu; pero una mujer casada tiene que pensar en sus responsabilidades terrenales y en cómo agradar a su esposo. 35Les digo esto para su propio beneficio, no para imponerles restricciones. Mi deseo es que hagan todo lo que les ayude a servir mejor al Señor, con la menor cantidad de distracciones posibles.
36No obstante, si un hombre piensa que está tratando a su prometida en forma impropia y que inevitablemente cederá a sus pasiones, que se case con ella como él desea. No es pecado. 37Pero si ha decidido con toda firmeza no casarse y no hay urgencia y puede controlar sus pasiones, hace bien en no casarse. 38Así que el que se casa con su prometida hace bien, y el que no se casa hace aún mejor.
39Una esposa está ligada a su esposo mientras el esposo vive. Si su esposo muere, ella queda libre para casarse con quien quiera, pero solamente si ese hombre ama al Señor.* 40Sin embargo, en mi opinión, sería mejor para ella no volver a casarse, y pienso que, al decirles esto, les doy consejo del Espíritu de Dios.

5:1 En griego con la esposa de su padre.
5:3 O en espíritu.
5:4 O En el nombre del Señor Jesús, ustedes deben convocar a una reunión de la iglesia.
5:5a O para que su cuerpo sea destruido; en griego dice para la destrucción de la carne.
5:5b En griego y el espíritu.
5:5c Otros manuscritos dicen el Señor Jesús; incluso otros dicen nuestro Señor Jesucristo.
5:7 En griego ha sido sacrificado.
5:8a En griego no con levadura vieja.
5:8b En griego sino [con pan] sin levadura.
5:11 En griego un hermano.
5:13 Dt 17:7.
6:1 En griego ante el pueblo santo de Dios; similar en 6:2.
6:6 En griego un hermano.
6:8 En griego aun a los hermanos.
6:16 Gn 2:24.
7:1 O es cierto que es bueno llevar una vida célibe; en griego es bueno que un hombre no toque mujer.
7:10 Ver Mt 5:32; 19:9; Mc 10:11-12; Lc 16:18.
7:12 En griego un hermano.
7:14 En griego el hermano.
7:15a En griego el hermano o la hermana.
7:15b Algunos manuscritos dicen nos ha llamado a nosotros.
7:23 En griego no se conviertan en esclavos de la gente.
7:26 O las presiones de la vida.
7:39 En griego pero solamente en el Señor.

COMPARACIÓN, CONTRASTE & REPETICIÓN

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