Viviendo como Familia de Dios

Efesios 4:1-6:24

41Por lo tanto, yo, prisionero por servir al Señor, les suplico que lleven una vida digna del llamado que han recibido de Dios, porque en verdad han sido llamados. 2Sean siempre humildes y amables. Sean pacientes unos con otros y tolérense las faltas por amor. 3Hagan todo lo posible por mantenerse unidos en el Espíritu y enlazados mediante la paz. 4Pues hay un solo cuerpo y un solo Espíritu, tal como ustedes fueron llamados a una misma esperanza gloriosa para el futuro.
5Hay un solo Señor, una sola fe, un solo bautismo,
6un solo Dios y Padre de todos,
quien está sobre todos, en todos y vive por medio de todos.
7No obstante, él nos ha dado a cada uno de nosotros un don* especial mediante la generosidad de Cristo. 8Por eso las Escrituras dicen:
«Cuando ascendió a las alturas,
se llevó a una multitud de cautivos
y dio dones a su pueblo»*.
9Fíjense que dice «ascendió». Sin duda, eso significa que Cristo también descendió a este mundo inferior.* 10Y el que descendió es el mismo que ascendió por encima de todos los cielos, a fin de llenar la totalidad del universo con su presencia.
11Ahora bien, Cristo dio los siguientes dones a la iglesia: los apóstoles, los profetas, los evangelistas, y los pastores y maestros. 12Ellos tienen la responsabilidad de preparar al pueblo de Dios para que lleve a cabo la obra de Dios y edifique la iglesia, es decir, el cuerpo de Cristo. 13Ese proceso continuará hasta que todos alcancemos tal unidad en nuestra fe y conocimiento del Hijo de Dios que seamos maduros en el Señor, es decir, hasta que lleguemos a la plena y completa medida de Cristo.
14Entonces ya no seremos inmaduros como los niños. No seremos arrastrados de un lado a otro ni empujados por cualquier corriente de nuevas enseñanzas. No nos dejaremos llevar por personas que intenten engañarnos con mentiras tan hábiles que parezcan la verdad. 15En cambio, hablaremos la verdad con amor y así creceremos en todo sentido hasta parecernos más y más a Cristo, quien es la cabeza de su cuerpo, que es la iglesia. 16Él hace que todo el cuerpo encaje perfectamente. Y cada parte, al cumplir con su función específica, ayuda a que las demás se desarrollen, y entonces todo el cuerpo crece y está sano y lleno de amor.
17Con la autoridad del Señor digo lo siguiente: ya no vivan como los que no conocen a Dios,* porque ellos están irremediablemente confundidos. 18Tienen la mente llena de oscuridad; vagan lejos de la vida que Dios ofrece, porque cerraron la mente y endurecieron el corazón hacia él. 19Han perdido la vergüenza. Viven para los placeres sensuales y practican con gusto toda clase de impureza.
20Pero eso no es lo que ustedes aprendieron acerca de Cristo. 21Ya que han oído sobre Jesús y han conocido la verdad que procede de él, 22desháganse de su vieja naturaleza pecaminosa y de su antigua manera de vivir, que está corrompida por la sensualidad y el engaño. 23En cambio, dejen que el Espíritu les renueve los pensamientos y las actitudes. 24Pónganse la nueva naturaleza, creada para ser a la semejanza de Dios, quien es verdaderamente justo y santo.
25Así que dejen de decir mentiras. Digamos siempre la verdad a todos porque nosotros somos miembros de un mismo cuerpo. 26Además, «no pequen al dejar que el enojo los controle»*. No permitan que el sol se ponga mientras siguen enojados, 27porque el enojo da lugar al diablo.
28Si eres ladrón, deja de robar. En cambio, usa tus manos en un buen trabajo digno y luego comparte generosamente con los que tienen necesidad. 29No empleen un lenguaje grosero ni ofensivo. Que todo lo que digan sea bueno y útil, a fin de que sus palabras resulten de estímulo para quienes las oigan.
30No entristezcan al Espíritu Santo de Dios con la forma en que viven. Recuerden que él los identificó como suyos,* y así les ha garantizado que serán salvos el día de la redención.
31Líbrense de toda amargura, furia, enojo, palabras ásperas, calumnias y toda clase de mala conducta. 32Por el contrario, sean amables unos con otros, sean de buen corazón, y perdónense unos a otros, tal como Dios los ha perdonado a ustedes por medio de Cristo.
51Por lo tanto, imiten a Dios en todo lo que hagan porque ustedes son sus hijos queridos. 2Vivan una vida llena de amor, siguiendo el ejemplo de Cristo. Él nos amó* y se ofreció a sí mismo como sacrificio por nosotros, como aroma agradable a Dios.
3Que no haya ninguna inmoralidad sexual, impureza ni avaricia entre ustedes. Tales pecados no tienen lugar en el pueblo de Dios. 4Los cuentos obscenos, las conversaciones necias y los chistes groseros no son para ustedes. En cambio, que haya una actitud de agradecimiento a Dios. 5Pueden estar seguros de que ninguna persona inmoral, impura o avara heredará el reino de Cristo y de Dios. Pues el avaro es un idólatra, que adora las cosas de este mundo.
6No se dejen engañar por los que tratan de justificar esos pecados, porque el enojo de Dios caerá sobre todos los que lo desobedecen. 7No participen en las cosas que hace esa gente. 8Pues antes ustedes estaban llenos de oscuridad, pero ahora tienen la luz que proviene del Señor. Por lo tanto, ¡vivan como gente de luz! 9Pues esa luz que está dentro de ustedes produce solo cosas buenas, rectas y verdaderas.
10Averigüen bien lo que agrada al Señor. 11No participen en las obras inútiles de la maldad y la oscuridad; al contrario, sáquenlas a la luz. 12Es vergonzoso siquiera hablar de las cosas que la gente malvada hace en secreto. 13No obstante, sus malas intenciones se descubrirán cuando la luz las ilumine, 14porque la luz hace todo visible. Por eso se dice:
«Despiértate, tú que duermes;
levántate de los muertos,
y Cristo te dará luz».
15Así que tengan cuidado de cómo viven. No vivan como necios sino como sabios. 16Saquen el mayor provecho de cada oportunidad en estos días malos. 17No actúen sin pensar, más bien procuren entender lo que el Señor quiere que hagan. 18No se emborrachen con vino, porque eso les arruinará la vida. En cambio, sean llenos del Espíritu Santo19cantando salmos e himnos y canciones espirituales entre ustedes, y haciendo música al Señor en el corazón. 20Y den gracias por todo a Dios el Padre en el nombre de nuestro Señor Jesucristo.
21Es más, sométanse unos a otros por reverencia a Cristo.
22Para las esposas, eso significa: sométase cada una a su marido como al Señor, 23porque el marido es la cabeza de su esposa como Cristo es cabeza de la iglesia. Él es el Salvador de su cuerpo, que es la iglesia. 24Así como la iglesia se somete a Cristo, de igual manera la esposa debe someterse en todo a su marido.
25Para los maridos, eso significa: ame cada uno a su esposa tal como Cristo amó a la iglesia. Él entregó su vida por ella 26a fin de hacerla santa y limpia al lavarla mediante la purificación de la palabra de Dios.* 27Lo hizo para presentársela a sí mismo como una iglesia gloriosa, sin mancha ni arruga ni ningún otro defecto. Será, en cambio, santa e intachable. 28De la misma manera, el marido debe amar a su esposa como ama a su propio cuerpo. Pues un hombre que ama a su esposa en realidad demuestra que se ama a sí mismo. 29Nadie odia su propio cuerpo, sino que lo alimenta y lo cuida tal como Cristo lo hace por la iglesia. 30Y nosotros somos miembros de su cuerpo.
31Como dicen las Escrituras: «El hombre deja a su padre y a su madre, y se une a su esposa, y los dos se convierten en uno solo»*. 32Eso es un gran misterio, pero ilustra la manera en que Cristo y la iglesia son uno. 33Por eso les repito: cada hombre debe amar a su esposa como se ama a sí mismo, y la esposa debe respetar a su marido.
61Hijos, obedezcan a sus padres porque ustedes pertenecen al Señor,* pues esto es lo correcto. 2«Honra a tu padre y a tu madre». Ese es el primer mandamiento que contiene una promesa: 3si honras a tu padre y a tu madre, «te irá bien y tendrás una larga vida en la tierra»*.
4Padres, no hagan enojar a sus hijos con la forma en que los tratan. Más bien, críenlos con la disciplina e instrucción que proviene del Señor.
5Esclavos, obedezcan a sus amos terrenales con profundo respeto y temor. Sírvanlos con sinceridad, tal como servirían a Cristo. 6Traten de agradarlos todo el tiempo, no solo cuando ellos los observan. Como esclavos de Cristo, hagan la voluntad de Dios con todo el corazón. 7Trabajen con entusiasmo, como si lo hicieran para el Señor y no para la gente. 8Recuerden que el Señor recompensará a cada uno de nosotros por el bien que hagamos, seamos esclavos o libres.
9Y ustedes, amos, traten a sus esclavos de la misma manera. No los amenacen; recuerden que ambos tienen el mismo Amo en el cielo, y él no tiene favoritos.
10Una palabra final: sean fuertes en el Señor y en su gran poder. 11Pónganse toda la armadura de Dios para poder mantenerse firmes contra todas las estrategias del diablo. 12Pues no luchamos* contra enemigos de carne y hueso, sino contra gobernadores malignos y autoridades del mundo invisible, contra fuerzas poderosas de este mundo tenebroso y contra espíritus malignos de los lugares celestiales.
13Por lo tanto, pónganse todas las piezas de la armadura de Dios para poder resistir al enemigo en el tiempo del mal. Así, después de la batalla, todavía seguirán de pie, firmes. 14Defiendan su posición, poniéndose el cinturón de la verdad y la coraza de la justicia de Dios. 15Pónganse como calzado la paz que proviene de la Buena Noticia a fin de estar completamente preparados.* 16Además de todo eso, levanten el escudo de la fe para detener las flechas encendidas del diablo.* 17Pónganse la salvación como casco y tomen la espada del Espíritu, la cual es la palabra de Dios.
18Oren en el Espíritu en todo momento y en toda ocasión. Manténganse alerta y sean persistentes en sus oraciones por todos los creyentes en todas partes.*
19Y oren también por mí. Pídanle a Dios que me dé las palabras adecuadas para poder explicar con valor su misterioso plan: que la Buena Noticia es para judíos y gentiles* por igual.* 20Ahora estoy encadenado, pero sigo predicando este mensaje como embajador de Dios. Así que pidan en oración que yo siga hablando de él con valentía, como debo hacerlo.
21Para tenerlos al tanto, Tíquico les dará un informe completo de lo que estoy haciendo y de cómo me va. Él es un amado hermano y un fiel colaborador en la obra del Señor. 22Lo envié a ustedes con un propósito específico: que sepan cómo estamos y reciban ánimo.
23La paz sea con ustedes, queridos hermanos, y que Dios el Padre y el Señor Jesucristo les den amor junto con fidelidad. 24Que la gracia de Dios sea eternamente con todos los que aman a nuestro Señor Jesucristo.

4:7 En griego una gracia.
4:8 Sal 68:18.
4:9 Algunos manuscritos dicen a las partes bajas de la tierra.
4:17 En griego los gentiles. (Gentil[es], que no es judío).
4:26 Sal 4:4.
4:30 O los puso su sello en ustedes.
5:2 Algunos manuscritos dicen Él los amó.
5:26 En griego al lavarla con agua mediante la palabra.
5:31 Gn 2:24.
6:1 O Hijos, obedezcan a sus padres que pertenecen al Señor; algunos manuscritos dicen simplemente Hijos, obedezcan a sus padres.
6:2-3 Ex 20:12; Dt 5:16.
6:12 Algunos manuscritos dicen luchan.
6:15 O A modo de calzado, alístense para predicar la Buena Noticia de la paz con Dios.
6:16 En griego del maligno.
6:18 En griego todo el pueblo santo de Dios.
6:19a Gentil[es], que no es judío.
6:19b En griego explicar el misterio de la Buena Noticia; algunos manuscritos dicen simplemente explicar el misterio.

SIGUIENDO EJEMPLOS PIADOSOS

  • ¿Encuentras en esta porción de las Escrituras algún rasgo del carácter que deberías cultivar? ¿Cuál?
  • ¿Qué acciones puedes emprender en tu vida para hacer esto?
  • ¿Muestra esta porción de las Escrituras algo en tu carácter que deberías eliminar? ¿Qué sería?
  • ¿Qué medidas puedes tomar en tu vida para lograr esto?
La Santa Biblia, Nueva Traducción Viviente,
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