Los Siete Sellos

Apocalipsis 4:1-8:1

41Entonces, mientras miraba, vi una puerta abierta en el cielo, y la misma voz que había escuchado antes me habló como un toque de trompeta. La voz dijo:

JESÚS

«Sube aquí, y te mostraré lo que tiene que suceder después de esto».

2Y al instante, yo estaba en el Espíritu* y vi un trono en el cielo y a alguien sentado en él. 3El que estaba sentado en el trono brillaba como piedras preciosas: como el jaspe y la cornalina. El brillo de una esmeralda rodeaba el trono como un arco iris. 4Lo rodeaban veinticuatro tronos en los cuales estaban sentados veinticuatro ancianos. Todos vestían de blanco y tenían una corona de oro sobre la cabeza. 5Del trono salían relámpagos y estruendo de truenos. Delante del trono había siete antorchas con llamas encendidas; esto es el Espíritu de Dios de siete aspectos.* 6Delante del trono también había un mar de vidrio brillante, reluciente como el cristal.
En el centro y alrededor del trono había cuatro seres vivientes, cada uno cubierto de ojos por delante y por detrás. 7El primero de esos seres vivientes era semejante a un león, el segundo era como un buey, el tercero tenía cara humana, y el cuarto era como un águila en vuelo. 8Cada uno de los seres vivientes tenía seis alas, y las alas estaban totalmente cubiertas de ojos por dentro y por fuera. Día tras día y noche tras noche repiten continuamente:

LOS 4 SERES VIVIENTES

«Santo, santo, santo es el Señor Dios, el Todopoderoso,
el que siempre fue, que es, y que aún está por venir».

9Cada vez que los seres vivientes dan gloria, honor y gracias al que está sentado en el trono (el que vive por siempre y para siempre), 10los veinticuatro ancianos se postran y adoran al que está sentado en el trono (el que vive por siempre y para siempre), y ponen sus coronas delante del trono, diciendo:

LOS 24 ANCIANOS

11«Tú eres digno, oh Señor nuestro Dios,
de recibir gloria y honor y poder.
Pues tú creaste todas las cosas,
y existen porque tú las creaste según tu voluntad».

51Luego vi un rollo* en la mano derecha de aquel que estaba sentado en el trono. El rollo estaba escrito por dentro y por fuera, y sellado con siete sellos. 2Vi a un ángel poderoso, que proclamaba con fuerte voz:

UN ÁNGEL PODEROSO

«¿Quién es digno de romper los sellos de este rollo y abrirlo?».

3Pero nadie en el cielo ni en la tierra ni debajo de la tierra podía abrir el rollo y leerlo.
4Entonces comencé a llorar amargamente porque no se encontraba a nadie digno de abrir el rollo y leerlo; 5pero uno de los veinticuatro ancianos me dijo:

UNO DE LOS 24 ANCIANOS

«¡Deja de llorar! Mira, el León de la tribu de Judá, el heredero del trono de David,* ha ganado la victoria. Él es digno de abrir el rollo y sus siete sellos».

6Entonces vi a un Cordero que parecía que había sido sacrificado, pero que ahora estaba de pie entre el trono y los cuatro seres vivientes y en medio de los veinticuatro ancianos. Tenía siete cuernos y siete ojos que representan los siete aspectos del Espíritu* de Dios, el cual es enviado a todas las partes de la tierra. 7Él pasó adelante y tomó el rollo de la mano derecha del que estaba sentado en el trono. 8Y cuando tomó el rollo, los cuatro seres vivientes y los veinticuatro ancianos se postraron delante del Cordero. Cada uno tenía un arpa y llevaba copas de oro llenas de incienso, que son las oraciones del pueblo de Dios. 9Y cantaban un nuevo canto con las siguientes palabras:

LOS 4 SERES VIVIENTES & LOS 24 ANCIANOS

«Tú eres digno de tomar el rollo
y de romper los sellos y abrirlo.
Pues tú fuiste sacrificado y tu sangre pagó el rescate para Dios
de gente de todo pueblo, tribu, lengua y nación.
10Y la has transformado
en un reino de sacerdotes para nuestro Dios.
Y reinarán* sobre la tierra».

11Entonces volví a mirar y oí las voces de miles de millones de ángeles alrededor del trono y de los seres vivientes y de los ancianos. 12Ellos cantaban en un potente coro:

MILLONES DE ÁNGELES

«Digno es el Cordero que fue sacrificado,
de recibir el poder y las riquezas
y la sabiduría y la fuerza
y el honor y la gloria y la bendición».

13Y entonces oí a toda criatura en el cielo, en la tierra, debajo de la tierra y en el mar que cantaban:

TODA CRIATURA

«Bendición y honor y gloria y poder
le pertenecen a aquel que está sentado en el trono
y al Cordero por siempre y para siempre».

14Y los cuatro seres vivientes decían:

LOS 4 SERES VIVIENTES

«¡Amén!».

Y los veinticuatro ancianos se postraron y adoraron al Cordero.
61Mientras miraba, el Cordero rompió el primero de los siete sellos que había en el rollo.*Entonces oí que uno de los cuatro seres vivientes decía con voz de trueno:

EL PRIMER SER VIVIENTE

«¡Ven!».

2Levanté la vista y vi que había un caballo blanco, y su jinete llevaba un arco, y se le colocó una corona sobre la cabeza. Salió cabalgando para ganar muchas batallas y obtener la victoria.
3Cuando el Cordero rompió el segundo sello, oí que el segundo ser viviente decía:

EL SEGUNDO SER VIVIENTE

«¡Ven!».

4Entonces apareció otro caballo, de color rojo. Al jinete se le dio una gran espada y la autoridad para quitar la paz de la tierra. Y hubo guerra y masacre por todas partes.
5Cuando el Cordero rompió el tercer sello, oí que el tercer ser viviente decía:

EL TERCER SER VIVIENTE

«¡Ven!».

Levanté la vista y vi un caballo negro, y el jinete llevaba una balanza en la mano. 6Y oí que una voz que salió de entre los cuatro seres vivientes decía:

DIOS

«Un pan de trigo o tres panes de cebada costarán el salario de un día.* Y no desperdicies* el aceite de oliva y el vino».

7Cuando el Cordero rompió el cuarto sello, oí que el cuarto ser viviente decía:

EL CUARTO SER VIVIENTE

«¡Ven!».

8Levanté la vista y vi un caballo de color verde pálido. El jinete se llamaba Muerte y su compañero era la Tumba.* A estos dos se les dio autoridad sobre una cuarta parte de la tierra, para matar con espada, con hambre y con enfermedad* y con animales salvajes.
9Cuando el Cordero rompió el quinto sello, vi debajo del altar las almas de todos los que habían muerto como mártires por causa de la palabra de Dios y por haber sido fieles en su testimonio. 10Ellos clamaban al Señor y decían:

TODOS LOS MÁRTIRES

«Oh Señor Soberano, santo y verdadero, ¿cuánto tiempo hasta que juzgues a la gente de este mundo y tomes venganza de nuestra sangre por lo que nos han hecho?».

11Entonces a cada uno de ellos se le dio una túnica blanca, y se les dijo que descansaran un poco más hasta que se completara el número de sus hermanos, los consiervos de Jesús que se unirían a ellos después de morir como mártires.
12Mientras yo miraba, el Cordero rompió el sexto sello, y hubo un gran terremoto. El sol se volvió tan oscuro como tela negra, y la luna se volvió tan roja como la sangre. 13Entonces las estrellas del cielo cayeron sobre la tierra como los higos verdes que caen de un árbol cuando es sacudido por el fuerte viento. 14El cielo fue enrollado como un pergamino, y todas las montañas y las islas fueron movidas de su lugar.
15Entonces todo el mundo —los reyes de la tierra, los gobernantes, los generales, los ricos, los poderosos, todo esclavo y hombre libre— se escondió en las cuevas y entre las rocas de las montañas. 16Y gritaban a las montañas y a las rocas:

TODA LA GENTE

«Caigan sobre nosotros y escóndannos del rostro de aquel que se sienta en el trono, y de la ira del Cordero; 17porque ha llegado el gran día de su ira, ¿y quién podrá sobrevivir?».

71Después vi a cuatro ángeles que estaban de pie en las cuatro esquinas de la tierra. Sujetaban los cuatro vientos para que no soplaran sobre la tierra ni sobre el mar ni sobre ningún árbol. 2Vi a otro ángel que subía del oriente llevando el sello del Dios viviente. Gritó a los cuatro ángeles que habían recibido poder para dañar la tierra y el mar:

UN ÁNGEL DEL ESTE

3«¡Esperen! No hagan daño a la tierra ni al mar ni a los árboles hasta que hayamos puesto el sello de Dios en la frente de sus siervos».

4Y oí el número de los que fueron marcados con el sello de Dios. Fueron sellados 144.000 de todas las tribus de Israel:

5de la tribu de Judá 12.000

de la tribu de Rubén 12.000

de la tribu de Gad 12.000

6de la tribu de Aser 12.000

de la tribu de Neftalí 12.000

de la tribu de Manasé 12.000

7de la tribu de Simeón 12.000

de la tribu de Leví 12.000

de la tribu de Isacar 12.000

8de la tribu de Zabulón 12.000

de la tribu de José 12.000

de la tribu de Benjamín 12.000

9Después de esto vi una enorme multitud de todo pueblo y toda nación, tribu y lengua, que era tan numerosa que nadie podía contarla. Estaban de pie delante del trono y delante del Cordero. Vestían túnicas blancas y tenían en sus manos ramas de palmeras. 10Y gritaban con gran estruendo:

TODOS LOS REDIMIDOS

«¡La salvación viene de nuestro Dios que está sentado en el trono
y del Cordero!».

11Y todos los ángeles estaban de pie alrededor del trono y alrededor de los ancianos y de los cuatro seres vivientes; y se postraron rostro en tierra delante del trono y adoraron a Dios, 12cantando:

TODOS LOS ÁNGELES

«¡Amén! ¡La bendición y la gloria y la sabiduría
y la acción de gracias y el honor
y el poder y la fuerza pertenecen a nuestro Dios
por siempre y para siempre! Amén».

13Entonces uno de los veinticuatro ancianos me preguntó:

UNO DE LOS 24 ANCIANOS

—¿Quiénes son estos que están vestidos de blanco? ¿De dónde vienen?

14Y yo le contesté:

JUAN EL DISCÍPULO

—Tú eres quien lo sabe, señor.

Entonces él me dijo:

UNO DE LOS 24 ANCIANOS

—Estos son los que murieron en* la gran tribulación.* Han lavado y blanqueado sus ropas en la sangre del Cordero.
15»Por eso están delante del trono de Dios
y le sirven día y noche en su templo.
Y aquel que está sentado en el trono
les dará refugio.
16Nunca más tendrán hambre ni sed;
nunca más les quemará el calor del sol.
17Pues el Cordero que está en el trono*
será su Pastor.
Él los guiará a manantiales del agua que da vida.
Y Dios les secará cada lágrima de sus ojos.

81Cuando el Cordero rompió el séptimo sello del rollo,* hubo silencio por todo el cielo durante una media hora.

4:2 O en espíritu.
4:5 En griego estos son los siete espíritus de Dios.
5:1 O libro; también en 5:2, 3, 4, 5, 7, 8, 9.
5:5 En griego la raíz de David. Ver Is 11:10.
5:6 En griego que son los siete espíritus.
5:10 Algunos manuscritos dicen Y están reinando.
6:1 O libro.
6:6a En griego Un choinix [1 litro o 1 cuarto] de trigo por un denario y 3 choinix de cebada por un denario. Un denario equivalía a la paga de un obrero por una jornada completa de trabajo.
6:6b O dañes.
6:8a En griego era el Hades.
6:8b En griego muerte.
7:14a En griego que salieron de.
7:14b O el gran sufrimiento.
7:17 En griego en el centro del trono.
8:1 O libro.

PREGUNTAS, PREGUNTAS, PREGUNTAS

  • Enumera todas las preguntas hechas en el texto. ¿Quién las hace? ¿A quién son dirigidas?
  • ¿Hay alguna pregunta que destaque para tí? ¿Por qué?
  • ¿Qué preguntas te gustaría hacerle al autor de este texto?
  • ¿Qué implicaciones tienen las preguntas del texto en tu vida?
La Santa Biblia, Nueva Traducción Viviente,
© Tyndale House Foundation, 2010.
Todos los derechos reservados.

© 2018 SourceView LLC.
11